La información periodística… más allá del mensaje

Existen ciertas diferencias entre lo que se conoce como información e información periodística. Según plantea Dragni (1994), la información es una palabra de uso frecuente dentro del ámbito periodístico, en este sentido, este término posee una significación polisémica.

En este marco de definiciones múltiples, esta autora sugiere en su Diccionario de Comunicación Social, algunos significados que pueden ampliar aún más la visión que se tiene de este término tan común, pero a la vez tan confuso.

Sentido holístico:

Sinónimo de todo el conjunto de acontecimientos noticiosos y su elaboración periodística: noticias, entrevistas, datos, informes, declaraciones con un enfoque holístico de todos los hechos importantes en un momento dado y que se supone interesa conocer a un gran número de personas, (p.140).

Sentido singular:

Hecho o conjunto de sucesos: información sobre la reunió del gabinete, en el primer caso, o la información policial en el segundo. Este término se emplea también para designar el resultado final del trabajo reporteril (…) para ser transmitido a través de los medios masivos, (p.140).

 

 

De igual manera, Dragni también afirma que la información asumida como equivalente de la comunicación “significa el conjunto de actividades que tienen por fin recoger, elaborar, transmitir y difundir noticias (…) la información periodística debe asegurar y posibilitar el conocimiento de los hechos, ideas y opiniones”, (p.140).

Por su parte, Mayorga Rojel (2004), afirma que la información es “la transmisión y adquisición de conocimientos, acciones que permiten ampliar o precisar las ideas que ya se tienen sobre materias determinadas”.

Periodísticamente hablando, Martín (s.f), afirma que

La información constituye un género de la comunicación. (…) La sociedad accede a la masa de información que refiere a acontecimientos de la realidad especialmente a través de los medios de comunicación, qué seleccionan los acontecimientos noticiables y los hacen noticia, pero también por la experiencia directa con los acontecimientos que se constituyen en lugar de verificación de los mensajes recibidos de los medios. La interpretación de la información periodística se cruza pues con otras series de producción de sentido que circulan tanto por los mismos medios como por fuera de ellos, y que implican, diferentes niveles de procesamiento.

 

 

Darle continuidad a las opiniones de Martín, Dragni y Mayorga Rojel, implica inferir a la información periodística como el acto de búsqueda, producción y transmisión y recepción de mensajes de interés colectivo, a través de cualquier medio de comunicación. Según este planteamiento, la información periodística en su sentido más amplio, puede ser vista con ojos particulares, para conducirla hasta terrenos especializados, del cual surgen las diferentes tipologías existentes: política, económica, de sucesos, cultural, nacional, internacional, entre muchas otras (…) pero todas sustentadas en la conciencia, interés e intencionalidad del propio mensaje y de quienes los transmiten.

Texto elaborado por Aimara A. Bracho Torres, como parte del Trabajo de Licenciatura titulado: Análisis comparativo del tratamiento periodístico de la información internacional de los diarios El Universal, El Carabobeño y el siglo, durante febrero de 2006. Presentado y aprobado en el año 2006 en la Universidad Arturo Michelena, San Diego – Carabobo, Venezuela.

Referencias:

Dragni O. (1994). Diccionario de Comunicación Social. Caracas: Venezuela. Editorial Panapo.

Martín, S. (s.f) Capítulo I. La Noticia en las ciencias de la comunicación. [Documento en línea]. Disponible en: http://www.perio.unlp.edu.ar/radio1/linkprincipal/bibliografia/bibliografia_enlaweb/stellamarti [Consulta: 2006, septiembre 13].

Mayorga Rojel (2004). Las noticias internacionales y la dependencia de los canales chilenos con los centros de generadores de noticias. [Documento en línea]. Disponible en: http://www.ull.es/publicaciones/latina/ambitos/11-12/archivos11_12/mayorga.pdf [Consulta: 2006. febrero 18].

 


 

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De la Comunicación a la Información…

Entender la comunicación, y todo lo que ella involucra puede parecer, incluso hasta resultar una tarea ardua. Como fenómeno social, son muchos los aspectos que esta materia ocupa, desde el comprender en sí su significado, hasta el tratar de analizar con métodos científicos precisos el contenido de los mensajes que a través de ésta se pueden transmitir.

Según afirma Dragni (1994), en su obra Diccionario de Comunicación Social, la comunicación “se trata de la transmisión y percepción de un mensaje entre un emisor y un receptor, mediante un código que ambos conocen”, (p.6). Para Berlo (2000), “todo aquello a lo cual la gente logra dar un significado puede ser utilizado, (…), por la comunicación”. (p.1).

Para Martín (s.f), “la comunicación es un proceso de construcción de sentido históricamente situado, que se realiza a través de discursos verbales y no verbales, y atraviesa (…) prácticas de las sociedades”.

Bajo la perspectiva de estos autores, la comunicación se entiende como un intercambio de códigos con significados comunes para las partes interesadas. Pero más allá de este razonamiento, vale destacar que Comunicación no es igual a Información, ¿por qué?

Para dar respuesta a esta interrogante, es necesario conocer la visión de algunos profesionales de ambas áreas. Franco Garza (2003), afirma que la información es el “mensaje que recibe el receptor (…) a través de medios de comunicación (…) en donde se han utilizado los signos y códigos que el emisor elija”.

Castañeda (agosto, 2002), la define como “un conjunto de mecanismos que le permiten a un sujeto retomar y elaborar los datos del medio ambiente para estructurarlos de una manera específica con el objeto de que le sirvan como guía de acción”.

Las visiones anteriores permiten vislumbrar una panorama más amplio referido a la información dentro del campo comunicacional. Por lo que la información se entiende como el acto de recibir datos de fuentes vivas, documentales o mecánicas, que posteriormente son reestructurados por un receptor que puede ser pasivo o no.

Dentro de un contexto más específico, Dragni (1994) la define como “datos, acontecimientos, conocimientos primarios y noticias que son transmitidas en el interior de un grupo social determinado”, (p.139).

En este mismo orden, Dragni plantea que con cierta frecuencia se suscita una tendencia a confundir “la información con la comunicación como si se tratara de sinónimos”. Bajo esta perspectiva, y retomando los planteamientos anteriores, vale destacar que la comunicación es un proceso de transmisión de mensajes, y la información es parte de un proceso inherente a ésta, ya que la información no es más que el mensaje que se transmite de emisor a receptor.

Dragni, plantea que la información “podría concebirse como toda unidad del saber que pueda ser apropiada para su transmisión y que pueda llega r al receptor sin importar el canal o los medios utilizados para alcanzar este fin”, (p.139).

Para Nieto e Iglesias (2000), la información es la “acción y efecto de difundir noticias, hechos, juicios, opiniones e ideas, sirviéndose de formas de expresión y lenguajes adecuados que se comunican individual o colectivamente, según modos informativos y a través de soporte o medios de comunicación social”, (p.85).

Desde una óptica más generalizada, Martín (s.f), afirma que la “la información permite a los individuos conocerse y conocer su entorno, organizar su vida e el ámbito privado y participar en la vida pública”.

Ahora bien, de acuerdo a los planteamientos formulados por Dragni, Berlo, Nieto e Iglesias y Garza, se puede asumir a la información y a la comunicación como dos términos inherentes uno del otro, pero que vistos individualmente poseen características distintas, pero que entre sus diferencias, son términos que podrían asumirse como inseparables.

El siguiente cuadro, refleja los aspectos más resaltantes que difieren entre los términos comunicación e información:

Diferencias básicas entre comunicación e información

Comunicación

Proceso de transmisión de mensajes

Se produce entre iguales

Implica relaciones simétricas

Proceso bilateral

Información

Mensaje que se transmite

Se produce entre variedad de personas

Proceso unilateral

Institucionaliza al emisor

Fuente: Bracho Torres (2006).

En este orden de ideas, la información y la comunicación se perfilan como procesos insoslayables, en los que la conciencia, la intencionalidad y el interés colectivo se unifican para lograr propósitos comunes.

Texto elaborado por Aimara A. Bracho Torres, como parte del Trabajo de Licenciatura en Comunicación Social titulado: Análisis comparativo del tratamiento periodístico de la información internacional de los diarios El Universal, El Carabobeño y el siglo, durante febrero de 2006. Presentado y aprobado en el año 2006 en la Universidad Arturo Michelena, San Diego – Carabobo, Venezuela.

Referencias:

Berlo D. K. (2000) El Proceso de la Comunicación: introducción a la teoría y a la práctica.  Buenos Aires, Argentina: El Ateneo.

Castañeda, J., (2002, agosto). La pedagogía aplicada a los nuevos ambientes de aprendizaje por medio de los materiales didácticos impresos. [Documento en línea]. Ponencia presentada ante el Consejo Internacional de Educación Abierta y a Distancia. 3ª. Reunión Regional de América Latina y el Caribe. Disponible en: www.economia.unam.mx/sua/enlinea/sualin/ponencia/mesa2/jesusC.doc [Consulta: 2006, junio 01].

Dragni O. (1994). Diccionario de Comunicación Social.  Caracas: Venezuela. Editorial Panapo.

Franco Garza. (2003). Comunicación. [Documento en línea]. Disponible en: http://www.universidadabierta.edu.mx/SerEst/Apuntes/FrancoMaria_Comunicacion.htm [Consulta: 2006, junio 20].

Martín, S. (s.f) Capítulo I. La Noticia en las ciencias de la comunicación. [Documento en línea].  Disponible en: http://www.perio.unlp.edu.ar/radio1/linkprincipal/bibliografia/bibliografia_enlaweb/stellamarti  [Consulta: 2006, septiembre 13].

Nieto, A. e Iglesias F. (2000). La Empresa Informativa.  Barcelona: España. Editorial Ariel.

14 puntos básicos para realizar tu Tesis de Grado

Durante la vida de estudiantes gozamos, sufrimos, lloramos, aprendemos y hasta nos peleamos con los profesores por una décima que nos falta para pasar la dichosa materia que nos trae de cabeza, o simplemente porque no nos colocó en el examen la nota que deseabamos o esperábamos aún y cuando duramos más de 24 horas sin dormir estudiando… Y ni hablar del aquel famoso compañero que sólo recordaba nuestra existencia cuando deseaba sacarnos algún provecho intelectual. Vaya que la experiencia académica además de divertida, es muy gratificante.

Pero como estudiante y ahora como profesional puedo decir que la etapa más ardua de los días universitarios o de colegiatura es la realización de aquella “tan nombrada, temida e incluso odiada tesis de grado”. ¡Dios, que trauma soy tesista!, es en ese momento que saltan mil y una dudas a nuestro ya cansado cerebro estudiantil: ¿De qué la hago?, ¿Cómo empiezo?, ¿La haré sólo o acompañado?, ¿Será que me busco un tema fácil o mejor busco uno que impresione a mis futuros colegas?, ¿A quién me busco como tutor?… Sin duda, preguntas de este tipo se apoderan de nuestro ya agotado cerebro estudiantil por un buen tiempo, y en algunos casos se siguen sumando otras de acuerdo a las circunstancias que vayamos experimentados a lo largo de la construcción y presentación final de nuestro trabajo.

Ahora bien, tomando en cuenta mi doble experiencia como tesista, y recordando o escuchando una y otra vez la de amigos cercanos y no tan cercanos, así como la de aquellos que aún no superan este salto casi mortal para algunos, se me ocurre colocarles en este post algunos sencillos pero importantes datos que debemos tomar en cuenta cuando nos toque realizar una Tesis de Grado:

 

1. Selección del tema. Este paso resulta fundamental cuando somos tesistas. ¿Por qué? Simplemente porque del tema que seleccionamos depende las posibles canas verdes que podamos tener en nuestro futuro inmediato. Me explico, si te buscas un tema que te gusta muchísimo pero del cual consigues poca o nada de información, te cuento que tu trabajo será más cuesta arriba, “no intentes convertirte en el estudiante maravilla de los próximos tiempos, realiza un trabajo que puedas terminar a tiempo y con excelentes resultados”. Si por el contrario tu idea de tesis le resulta más agradable a tu tutor que a ti, los días sucesivos serán poco divertidos, recuerda siempre que “la idea del tema de investigación es netamente tuya… No te empeñes en hacer trabajos para impresionar o satisfacer a terceros”, ten presente que la tesis en una producción propia, por tanto, la persona más importante para satisfacer eres tu mismo.

2. ¿Solo o acompañado?. Por lo general, cuando damos inicio a la etapa “tesis”, el hecho de buscar un compañero de estudio es muy usual. A este respecto te puedo decir que realizar el trabajo de grado en pareja o trio, según la universidad en la que estudies, depende exclusivamente de ti. Es importante que recuerdes que hacer la tesis con otra persona es asumir un matrimonio académico. Sí, no te sorprendas, cuando te digo eso de “matrimonio”, pues me refiero a que todas las partes deben tener tanta, igual o mucha más paciencia y tolerancia que cualquier pareja en pleno romance. Así que la selección de tu futura pareja la debes hacer con “ojo clínico”, no trates de improvisar sobre este punto, al contrario, si decides trabajar en grupo conviértete en un especie de “adivino del futuro” al tomar en cuenta los antecedentes académicos de tu compañero. ¿Las razones?, pues son muy sencillas, deben tratar de coincidir en la mayoría de los criterios de redacción e interpretación de la investigación. Todos los integrantes, sean dos o tres, deben asumir y responder con plena y absoluta responsabilidad a la carga de trabajo que les corresponda. En esta estapa, es preferible establecer bien claras las regla del juego desde un principio, recuerda que en los momentos críticos las excusas de última hora, las infaltables faltas de tiempo, los choques de carácter e ideas, así como los imprevistos familiares son muy comunes, lo que trae como consecuencia que la balanza de carga laboral se incline hacia un único lado. Por estas razones, es realmente importante que te visualices en tus días futuros caminando de la mano con tu pareja acádemica, o simplemente con una cruz que lo único que hace es molestarte, o en el mejor de los casos, su única función es hacer “bulto”, pues los aportes realmente valederos a la investigación por parte de éstos, es realmente nulo.

3. Delimitación de la investigación. El hecho de que hagas un trabajo más corto que el de tus compañeros, no implica que sea de menor calidad. Piensa en el tiempo que tienes disponibles y cuánto tiempo tienes para entregar la versión final. La idea de una tesis es reflejar tus conocimientos sobre un área en particular, además de los adquiridos durante toda la carrera, y no así convertirte en el “nuevo superhéroe de tu universidad”. Sé realista, haz un trabajo que puedas terminar a tiempo, y no uno que te tumbe el cabello por lo largo que éste pueda ser.

4. Del tutor. Aunque resulte paradójico este punto es crucial al momento de hacer nuestra tesis de grado. Encontrar un buen tutor no es tarea fácil. Procura que tu profesor sea un “héroe”, y no un “tirano”. Tutor es el que conoce sobre tu trabajo, el que te guía, el que responde tus dudas, el que está hombro a hombro contigo, es el profesor con el que te sientes seguro de sus conocimientos, el que te ayuda a salir adelante con tu trabajo. Ése que llamamos “Tutor Tirano” es el que todo lo que haces le parece maravilloso, sí aunque no lo creas, este tipo de tutores siempre te dicen cosas bellas de tu tesis, por razones como estas: no entienden nada de lo que estás haciendo, no desean caer en vergüenza ante ti al poder admitir su desconocimiento sobre la materia, te juran que tu investigación es perfecta, aunque realmente sea un desastre. Otra razón muy particular que aunque no es en todos los casos, es que estos “tiranos” quieren demostrarle al mundo que son más profesionales que el resto de sus colegas, cosa que a veces no es cierta, mientras que tú, cual incauto, terminas pagando las consecuencias de tal aberración profesional. “Búscate un tutor, no un tirano”.

5. Arqueo de otras investigaciones. Ya tienes el tema previsto, encontraste a un buen tutor, ¿y ahora qué?… sencillo, inicias la revisión de otras tesis de grado, de trabajos de ascensos, doctorales, investigaciones inéditas o publicadas que se relacionen con tu trabajo. ¿Por qué hacer esto?, simple, cuando vamos a realizar nuestra tesis debemos estar seguro de que el tema seleccionado, así como su enfoque, no haya sido objeto de estudio por un investigador previo. En este caso es bueno consultar las tesis de otras universidades, bibliotecas virtuales, centros de investigación, revistas electrónicas o cualquier centro de información que aclare tu panorama.

6. Acopio de material relacionado con tu tesis. Es importante que completes una base de datos lo suficientemente amplia de temas relacionados con la investigación. No discrimines nada, textos, revistas, entrevistas, fotografías, fotocopias, documentos audiovisuales o periodísticos, en fin, cualquier material relacionado con tu tema de estudio te puede ser muy útil a lo largo de tu tesis. Eso sí, clasifica esta base de datos por temas, “no hagas de tu material de apoyo una ensalada académica”. Recuerda que éste material no sólo sirve para construir las bases teóricas, también resultan de gran ayuda para el contraste de teorías y argumentos necesarios al momento de redactar desde el primer hasta el último capítulo de tu tesis. Aún y cuando creas que tienes material hasta para regalar o que te sobra algo, no botes nada, pues aunque estés nadando en papeles o tu PC esté saturado de informaciones, en algún momento los datos que menos crees servible, son los que te sacan de apuros.

7. Las fuentes consultadas. A medida que la investigación a tomando forma, las referencias de otros autores empiezan a figurar en el trabajo. De manera inicial esas referencias las colocas de manera simple: apellido y año. Pero cuando llegas a tu versión final, resulta y acontece que una serie de datos importantes de estos no figuran en tu lista de referencias. ¡Grave error!, que se soluciona de manera simple: desde un principio toma un cuadernillo o libreta que se convertirá en tu Biblia de fuentes consultadas. Me explico, cuanto autor uses lo reflejas allí, no sólo con su nombre corto (apellido, año) como referencia, también apunta su nombre completo. Refleja también otros datos necesarios: editorial, año de publicación, numero de la edición, indica si la información es de revista, libro, periódico, instrumento legal o tesis de grado, nombre completo del autor, resalta si es una traducción del texto original y su respectivo traductor, si la fuente es electrónica incluye además del nombre del autor, la dirección exacta del documento, la fecha de consulta, el título, sí pertenece o no a una serie compilada, a una revista electrónica, si es un trabajo publicado o inédito. Sí por casualidad utilizas una fuente viva, inclúyele el cargo, la fecha de la entrevista, y si tu tutor considera necesario el lugar y formato en que ésta fue realizada.

8. La redacción. Es importante que el trabajo de investigación lo entiendan todos, las ideas expuestas en tu tesis no pueden ser entendidas exclusivamente por el tesista y el tutor. Necesariamente, todas las ideas que allí plasmes deben ser precisas, claras y con buena sintaxis, gramática y amplio lenguaje. No admitas imprecisiones en la redacción, tampoco creas que porque el hecho de que tú el tutor y tú saben lo que quieres decir en el texto, el resto de los lectores también lo saben. Pues te cuento que no es así, la redacción de una tesis de grado, además de argumentada, debe estar bien clarificada y detallada, es decir, libre de interpretaciones particulares por futuros lectores.

9. Las correcciones. Cada vez que hagas entrega de un borrador de los diferentes capítulos de tu tesis, de seguro te lo devuelven súper rallado. ¡Tranquilo!, eso nos sucede a todos, pues la idea del tutor es hacer un trabajo de calidad, y eso requiere de miles y miles de correcciones, tachaduras y observaciones típicas. Recuerda que la tesis es una responsabilidad compartida: tesista-tutor, por lo que cada corrección lejos de enfadarte, debes celebrarla. Es importante que conserves cada borrador que consignes, pues en el futuro te pueden ser de mucha utilidad.

10. La estructura. Depende del tipo de investigación que estés realizando. Es muy útil realizar junto a tu tutor un esquema de los puntos básicos que formarán parte del trabajo. Luego de ello, simplemente dedícate a rellenar de manera coherente cada uno de estos puntos. De ser necesario, incluye otros que clarifiquen a los que los preceden.

11. Respaldo de la investigación. Asegúrate de crear un respaldo electrónico y físico de los avances de tu trabajo y de tu base de datos. Crea copias de seguridad en distintos formatos: CD, Pen Drive, Correo electrónico… es más si quieres volverte un maniático de los respaldos, tranquilo, que aunque muchos piensen que eres un exagerado, el tiempo y las infaltables fallas de tu PC, así como las crisis típicas de estos momentos te lo agradecerán.

12. Ponte fechas límites. Trata de ir avanzando bajo un esquema de prioridades. No pierdas tiempo en detalles innecesarios. Trabaja lo más rápido que puedas, esto no quiere decir que lo hagas de manera disparatada, sino con un sentido crítico. Procura que el plan de trabajo que diseñes esté bajo la supervisión de tu tutor y de tus asesores si es que los tienes, pero además “CUMPLELO”. Ellos al igual que tú, necesitan trabajar e inspeccionar tu trabajo de manera ordenada.

13. Disfruta tu tesis. Sé que hacer una tesis de grado es una tarea dura. Pero es importante que disfrutes de cada paso, de cada momento, de cada actividad que realices en su proceso de construcción, trata de no agobiarte con los traumas típicos de los tesistas, es difícil, pero de mucha ayuda cuando entramos en los momentos más aparatosos de esta etapa.

14. El éxito de la tesis. Implica un arduo trabajo, y no de última hora, significa trabajar duro desde el principio hasta el final. Recuerda algo importante: aunque existan personas mucho más preparadas que tú en el área que decidiste abordar, no hay nadie que pueda descalificar tu trabajo. Eres tú el único que está consciente de cada detalle, de cada idea, dato, aporte, argumento o contraste de teorías… las observaciones de terceros son permitidas, pero las descalificaciones ¡NUNCA!

 



El crimen de ser periodista

Qué fácil es juzgar el trabajo ajeno desde nuestra propia trinchera. El simple hecho de ser afecto a una posición política me faculta como ciudadano de a pie, dirigente político, empresarial, estudiantil o figura militar a satanizar, inculpar, denigrar, criticar a cualquier profesional de la comunicación que no comparta mis ideas…

En la sociedad actual “roja-rojita” para unos, y “antidemocrática” para otros, el valor del respeto mutuo y colectivo ya no es una actividad de práctica común. El periodista de la “Venezuela Bolivariana” se la juega día a día no sólo al momento de ejercer su profesión, sino en su vida diaria. Portar una credencial como profesional de la comunicación de cualquier medio privado, oficialista o pro-gobierno resulta un inminente pecado capital, un crimen de lesa humanidad, un blanco fácil de atentados físicos y verbales de cualquier persona que difiera de lo que los comunicadores puedan expresar desde su tribuna laboral.

¡Dios, que pecado tan grande, soy periodista, soy un enviado del mal! Merezco el peor de los castigos, no tengo derecho a nada más que bajar la cabeza cuando a cualquier persona se le ocurra tildarme de golpista, fascista, tarifado, disociado, agente de la CIA, lacayo del imperio, u otro improperio que se le ocurra en medio de una impulsiva idea de defender a capa y espada una posición política, o simplemente cuando me tropiece en una calle cualquiera y reconozca mi rostro marcado con el terrible sello de ser un profesional de la comunicación.

Qué tiempos aquellos, en los que en Venezuela la división más común era la político-administrativa o la territorial, ése tiempo en que aunque la corrupción también era el pan nuestro de cada día, se podía hablar abiertamente de lo que nos gustaba o disgustaba del gobierno de turno. Un único país con muchos matices políticos, ideales de vida y unas ganas inmensas de salir adelante. Una nación muy distinta a la de hora, pues en la actualidad el clima político cargado de odios y complejos ha fracturado de manera casi insostenible la relación normal de convivencia de sus habitantes, trayendo como resultados a los famosos “chavistas y opositores”.

Hoy por razones matemáticas y de cambios gubernamentales me toca ser periodista de la Venezuela marcada por las dos trincheras: “la revolucionaria y la antirrevolucionaria”. Ésa en la que mi trabajo es tildado según el medio en el que me desempeñe, y no así, por el buen o mal ejercicio de mi profesión: pues que importa si soy buena o mala en mi carrera, lo que realmente importa para sobrevivir a la hostilidad del clima político de hoy es favorecer a la fracción política de mayor fama.

Este hecho me obliga a reflexionar sobre la interrogante que salta a mi mente cada vez que se me criminaliza por ser periodista: ¿Será que debo entender que ahora mis principios éticos y sociales son exclusivo dependientes del prestador de servicio que me emplee, o peor aún, de la tolda política que se jacte de ser “mayoritaria”? Pues no amigo, permítame decirle que no es así, YO SOY PERIODISTA, un servidor público, un intermediario entre las voces que a pocos les gusta escuchar y el resto de la sociedad venezolana. Soy el profesional que se convierte en el eco del verbo, la palabra, el abrazo, la alegría, el silencio y el lamento del país en el que vivo, pero sobre todo, soy argumento.

Como conocedora de mis deberes y derechos profesionales puedo decir que así como soy periodista, también soy un ciudadano igual que usted, que también siente, padece y celebras los triunfos o fracasos propios, familiares y hasta los colectivos. Soy tan criolla como la arepa con mantequilla y queso que a veces se posa o se esfuma de las mesas de los hogares que abundan en mi país. Lo que soy y tengo se lo debo a mi trabajo, y el hecho de haber escogido al periodismo como estilo, forma, sistema y plan de vida no me hace peor persona, ni un ser inferior o superior ante la sociedad discriminatoria que reina en mi país. No tengo porque ser blanco móvil de retaliaciones políticas, ni tampoco un borrego de las seudos informaciones y teatros políticos a los que los últimos ocho años de gobierno nos tienen acostumbrados, simplemente soy la voz de los sin voz, y con mucho orgullo puedo decir: SOY PERIODISTA.

Soy una profesional de la comunicación, con aciertos y desaciertos comunes en mi vida diaria, pero altamente responsable de lo que expreso desde la tribuna periodística, pues mi compromiso no es unipersonal sino colectivo. Como ser pensante y dueña de mis actos soy yo la que decide sobre que pensar, hablar e incluso hasta callar. Siempre fiel a mi libre derecho a expresarme puedo decir que no me arrepiento de ser Periodista, que me siento muy feliz de serlo, así como me enorgullecen mis colegas que con gran temple, ahínco y compromiso llevan día a día las informaciones a todas aquellas personas que con buenos o malos ojos nos logran escuchar, ver o leer. Y si en nuestro país pertenecer al gremio periodístico es un crimen imperdonable, pues lo siento, júzguenme y condénenme al peor de los castigos, pues mi pasión por el periodismo y la comunicación no cesan ni en el peor de los casos, por lo que ¡sólo puede decir una y mil veces que aunque intenten censurarme de distintas maneras jamás podrán silenciar mis ideas, pues éstas nunca mueren!