En palabras más, o palabras menos, para mí la libertad es:
1. Decir lo que quiero, pienso o siento con plena y absoluta responsabilidad. Sin dañar a nadie, respetando a cada quien o cada cual. Si no respeto el pensamiento ajeno, estaría demostrando que no tengo capacidad de argumentar…
2. Ser lo más “coherente entre lo que pienso y lo que siento, como con lo que digo y lo que hago”. (*)
3. Respetar la palabra y pensamiento de los que me rodean. Creo que la libertad de pensamiento es lo mejor que puede tener un ser humano, de allí parte la democracia, la versatilidad del mundo… la maravilla del ser pensante.
4. Ser fiel a mis principios…
5. Es reconocer mis errores, mis triunfos y el de los demás… Sé que todos podemos llegar a la gloria.
6. Expresarme libremente en cualquier momento, lugar o circunstancia… sin importar quien o quienes estén a mí alrededor, y sin tener la preocupación de que no será agredida por eso.
7. Es estar consciente de mis deberes y derechos, ésos que tengo que respetar y hacer cumplir siempre.
8. Es hacer un estandarte la máxima que dice: “Así como respeto mi palabra, también respeto la tuya”.
9. Es hacer de este texto, un pensamiento independiente, sin preocupación alguna… es saber que tal vez muchos no lo apoyarán, pero otros podrán hasta hacer suyas mis palabras, sin remordimientos, pues lo único que quiero es expresarme libremente…
La libertad se hace, se crece, se vive, se disfruta, se mantiene y permanece en el tiempo cuando aprendamos que el respeto, la tolerancia, el argumento y la palabra, así como suman y multiplican, también restan y dividen…
(*) Víctor Solano, periodista colombiano.