Una idea de libertad…

Son muchas las personas que hablan de Libertad… Libertad de decidir, de creer, de amar… en fin, cada quien repite sin parar esta palabra, tal vez sin estar al tanto de todo lo maravilloso que en ella se encierra. Pero de algo si estoy segura, y es que para muchos, la libertad más que un estandarte, simplemente es, ha sido y será una palabra empeñada a la conveniencia… pero ni modo, eso también es una forma de libertad, que aunque no comparto, respeto.

En palabras más, o palabras menos, para mí la libertad es:

1. Decir lo que quiero, pienso o siento con plena y absoluta responsabilidad. Sin dañar a nadie, respetando a cada quien o cada cual. Si no respeto el pensamiento ajeno, estaría demostrando que no tengo capacidad de argumentar…

2. Ser lo más “coherente entre lo que pienso y lo que siento, como con lo que digo y lo que hago”. (*)

3. Respetar la palabra y pensamiento de los que me rodean. Creo que la libertad de pensamiento es lo mejor que puede tener un ser humano, de allí parte la democracia, la versatilidad del mundo… la maravilla del ser pensante.

4. Ser fiel a mis principios…

5. Es reconocer mis errores, mis triunfos y el de los demás… Sé que todos podemos llegar a la gloria.

6. Expresarme libremente en cualquier momento, lugar o circunstancia… sin importar quien o quienes estén a mí alrededor, y sin tener la preocupación de que no será agredida por eso.

7. Es estar consciente de mis deberes y derechos, ésos que tengo que respetar y hacer cumplir siempre.

8. Es hacer un estandarte la máxima que dice: “Así como respeto mi palabra, también respeto la tuya”.

9. Es hacer de este texto, un pensamiento independiente, sin preocupación alguna… es saber que tal vez muchos no lo apoyarán, pero otros podrán hasta hacer suyas mis palabras, sin remordimientos, pues lo único que quiero es expresarme libremente…

La libertad se hace, se crece, se vive, se disfruta, se mantiene y permanece en el tiempo cuando aprendamos que el respeto, la tolerancia, el argumento y la palabra, así como suman y multiplican, también restan y dividen…

(*) Víctor Solano, periodista colombiano.

Comunicación oral

Cualquier forma de comunicación existente, implica un proceso de transmisión e intercambio de ideas, simple o complejo, la comunicación es un acto inherente y común para cualquier persona. Vivimos en un mundo globalizado, cada día es más importante conocer lo que ocurre a nuestro alrededor, y para ello es necesario “comunicarnos”, entendernos y mantener contacto con nuestros semejantes.

Cada técnica empleada con el fin de intercambiar ideas tiene un campo de aplicación muy variado: entre los que figuran el personal, social, profesional, político, científico… en fin, sea cual sea el momento, el lugar o la circunstancia, comunicarse es un proceso inevitable del ser humano.

A la luz de este planteamiento, vale destacar que entre las formas de expresión más conocidas figuran la oral y escrita. Ahora bien, es la Oratoria - también conocida como expresión oral- la que ocupará los próximos párrafos de este texto.

En palabras más o menos complejas, es mucho lo que se ha dicho y escrito de la comunicación oral, pero son pocos los autores los que realmente han dado con una definición clara de lo que significa “Oratoria”. Según Alexánder Albán (2007), la oratoria no es más que un “conjunto de principios y técnicas que permiten expresarnos, principalmente de manera oral, con claridad, facilidad y sin temores, ante un público numeroso y variado, con la intención de transmitir un determinado mensaje”.

¿Principios y técnicas para transmitir mensajes? Muy rigurosa la postura de este autor, porque eso de que diga que para hacer efectivo el acto natural de comunicarse hay que conocer y dominar ciertas técnicas, nos pone a pensar un poco más de lo usual en el tema, incluso, podría decirse que a juicio de este autor, la expresión oral es efectiva si realmente se dominan ciertas habilidades comunicacionales. ¿Y qué hay de los aborígenes, de las personas con menos cultura, por citar algunos?, ¿Cómo se comunicaban ellos entonces?… yo diría que más que principios y técnicas, es simplemente el conocimiento y experiencia de códigos comunes para las partes involucradas.

Por su parte, Héctor Maldonado Williman (1998), afirma que “la comunicación oral es una forma de relación entre individuos que consiste en la transmisión de mensajes a través de la palabra hablada”.

La Real Academia Española, la define como el “arte de hablar con elocuencia, de deleitar, persuadir y conmover por medio de la palabra”. Si se conjugan las tres definiciones, se puede decir entonces que los principios y técnicas que menciona Alexánder Albán tienen que ver de manera irremediable con la persuasión y la seducción a través del habla.

Ya lo decía Aristóteles tiempo atrás: el acto de comunicarse implica hacer que el orador intente persuadir a los demás a tener su mismo punto de vista. Pero con el perdón de Aristóteles, la palabra “persuadir” implica obligar con razones, es decir, inducir a otras personas a que haga, digan e incluso, piensen lo que nosotros queremos… no es muy agradable eso, pero a decir verdad sigue muy vigente la postura aristotélica entre muchas personas en la actualidad.

En el marco del respeto a la libertad de pensamiento, expresión y hasta comportamiento, yo prefiero el término “seducción”, claro, con el permiso de Álex Grijelmo, autor del texto La seducción de las palabras, quien de me cautivó con su obra y me confirmó una vez más que las palabras tienen un poder incalculable. . ¿Por qué seducción y no persuasión? Primero porque a simple vista y a la empatía auditiva resulta más agradable seducir que persuadir, segundo porque seducir invita a la emoción, al deleite y no a la resistencia o desconfianza como lo hace la persuasión, muy a pesar de que muchos las usen como sinónimos.

Aclarado el punto, puedo decir entonces que ninguna de las dos posturas (seducir o persuadir) es tan fácil como aparenta. Según Álex Grijelmo (2002), “Nada podrá medir el poder que oculta una palabra. (…) Las palabras tienen un poder de persuasión y un poder de disuasión. (…) Sin embargo, siempre habrá en quien intente seducir con las palabras un atisbo de conciencia cuando las emplee para la seducción. Las habrá descubierto intuitivamente, siendo hablado por el idioma, pero las pronunciará con plena responsabilidad. Con la intención de manipular a los incautos”.

Pero cautivar con palabras, no es tarea sencilla. De hecho, aún persisten en los autores la palabra “persuadir” y no “cautivar o seducir”. ¿Por qué?, quizá la respuesta sea que el término seducción se relaciona mucho más con el plano amoroso, y “persuasión” con el razonamiento lógico. Pero sea como sea y con el perdón de los eruditos del lenguaje y de la comunicación, me permito decir que la comunicación es transmitir e intercambiar ideas, y no “convencer” con ellas. Claro, que no puedo negar que “convencer” es parte de la comunicación, pero no es su sinónimo, es simplemente un propósito o una consecuencia de quienes ejercen la comunicación.

En este sentido, Héctor Maldonado Williman (1998) sugiere que “para persuadir se necesita hacer un esfuerzo mayor (…) porque no basta que el público escuche el mensaje que se le envía, sino que tiene que realizar una acción que se deriva de dicho mensaje”, de igual manera ocurre con el arte de seducir, para ambos casos es necesario un dominio y conocimiento profundo de nuestro idioma.

Razón tiene Álex Grijelmo (2002), al decir que “la seducción que guardan las palabras parte de ciertas claves (…) de un intelecto” pero no de un intelecto racional, sino de la naturaleza propia de la palabra, es decir, de un dominio de la expresión emotiva, de los afectos y sensaciones que se puedan despertar en el público, más no así en razones. Grijelmo también plantea que “la seducción parte de (…) los mensajes entre líneas más que de los enunciados que se aprecian a simple vista”.

Seducir, cautivar, encantar o persuadir, no es tarea fácil. Para lograrlo es necesario un cúmulo de conocimientos previos, es necesaria la práctica y dominio de aspectos tales como:

· Responsabilidad en lo que se dice

· Claridad en la expresión: buena dicción, tono adecuado

· Uso de palabras comunes al emisor y al receptor

· Dominio del tema

· Emotividad de las palabras

· Contexto sociocultural en el que se desarrolla la comunicación

 

 

 

 

Los puntos anteriormente citados, obligan a dar razón a Alexánder Albán, al decir que la oratoria requiere el dominio de técnicas expresivas, que nos faciliten el arduo camino de la comprensión con todos los que nos rodean. Pero este dominio siempre ha de estar ligado a la naturaleza de las palabras, al contexto o circunstancia en que nos desenvolvamos y por supuesto, al propósito de la comunicación.

Pero más allá de esta postura, vale destacar que en la expresión oral también es importante tomar en cuenta las clasificaciones más comunes que diversos autores han realizado en el contexto de la comunicación oral:

Según el tema y el ámbito profesional que involucra exposiciones especializadas:

1. Oratoria social. Su ámbito de acción es el ser humano. Incluye temas referidos a hogar, comunidad, academia, situaciones laborales o institucionales.

2. Oratoria pedagógica. Transmite conocimientos y cultura general, a través de la enseñanza, la información y/o la transmisión de conocimientos.
3. Oratoria forense. También conocida como oratoria judicial. Su campo de acción es el ejercicio de la ciencia jurídica para transmitir con claridad y precisión planteamientos de jueces, fiscales y abogados.
4. Oratoria política. Abarca temas relacionados con gobiernos y la actividad pública. Tiene mayor uso en épocas electorales.
5. Oratoria religiosa. Conocida como “homilía” u oratoria “sacra”, tiene como finalidad elaborar y pronunciar sermones a partir de la palabra de Dios o de temas religiosos.

6. Oratoria militar. Su objetivo es divulgar la defensa, el amor y el respeto a la patria. Según plantea Alexánder Albán (2007), en la oratoria castrense “la mayoría de los discursos (…) son leídos, y casi nunca son espontáneos”.

7. Oratoria artística. Se relaciona con la belleza de la voz, para producir resultados agradables a los oyentes. Es muy usada por cantantes, artistas, poetas o cualquier persona involucrada con las artes escénicas.

8. Oratoria empresarial. Utilizada por personas involucradas con negocios o empresas: gerentes, vendedores y relacionistas públicos.
Según la actitud de comunicación del orador:
1. Individual. Es cuando el orador hace uso de la palabra para dirigirse a un grupo de personas que lo escucha sin intervenir (conferencias, discursos conmemorativos, inaugurales, de presentación, de bienvenida, de ofrecimiento, radial o televisivo).
2. De grupo. Tiene lugar entre dos o más personas, en la que todas las partes involucradas tienen igual oportunidad de participación (conversaciones, entrevistas, asambleas, simposios, debates y foros).

Referencias

Alexánder Albán. (2007). Manual de oratoria, Edición electrónica gratuita. Texto completo en www.eumed.net/libros/2007b/

Álex Grijelmo (2002). La seducción de las palabras. México. Taurus.

Héctor Maldonado Williman (1998). Manual de comunicación oral. México. Pearson.

Análisis de contenido

El análisis de contenido, se ha conocido desde tiempo atrás como un método, procedimiento o conjunto de técnicas aplicables a mensajes escritos u orales. Su finalidad: conocer las entrelíneas de cada mensaje, o determinar la manera como son llevados estos mensajes a los diferentes públicos.

Pero más allá de sus diferentes visiones teóricas, esta práctica de análisis de mensajes se ha convertido en una herramienta de suma importancia en los últimos tiempos. Conocido como una estrategia de comunicación que ha hecho historia, el análisis de contenido comenzó a dar sus primeros pasos a finales del siglo XVII.

Los primeros estudios…

“Las indagaciones empíricas sobre el contenido de los estudios teológicos (…) cuando la Iglesia estaba inquieta por la difusión de temas de índole no religioso a través de los periódicos” (Krippendorff, 1990. P.14), marcan el inicio de los primeros estudios de análisis de contenido formulados para finales del siglo XVII.

Pero más allá de estas investigaciones empíricas, autores hoy reconocidos como precursores de esta modalidad de análisis, lograron marcar un antes y un después en el análisis de contenido. Un buen ejemplo de ello, viene dado por el estudio basado en “la interpretación de textos sagrados y misteriosos (…) algo similar a (…) un análisis cuantitativo de material impreso (…) que (…) tuvo lugar en Suecia en el año 1640”, (Andréu Abela, 1998).

Según relata la historia contada por expertos en el área como Andréu Abela, Klaus Krippendorff, Luís Porta, entre otros, la interpretación de estos textos sagrados figuran como el primer indicio de análisis, en el cual estos mismos autores describen un episodio enmarcado en 90 himnos, llamados Los Cantos de Sion, los que a su vez fueron tildados de ir en contra de la moral del Clero Sueco, para el momento del estudio.

Siguiendo esta línea de moralidad, el análisis practicado a estos himnos consistió en determinar que tan favorables o desfavorables eran los temas religiosos de esta colección de cantos. En este sentido, los resultados obtenidos fueron comparados, y al no conseguirse diferencias significativas entre los códigos computados, se fortaleció el debate metodológico en este tipo de estudio.

Bajo esta orientación relativamente empírica, en el año 1892, el francés B. Berelson, realizó un trabajo titulado “La expresión de las emociones y de las tendencias del lenguaje”. Éste consistió en una investigación sobre El Éxodo de la Biblia, fundamentando en la clasificación de las palabras que incluían el texto, a través de una preparación rigurosa del material analizado, (Andréu Abela, 1998).

Así, fueron dándose estudios más o menos prácticos, pero todos enrumbados hacia el análisis de textos. Este hecho condujo a que esta técnica, se fuera perfeccionando según nuevos aportes y criterios metodológicos, que hicieron de cada uno, acontecimientos de relevancia para sustentar las bases de los que se aplican actualmente.

En hilo continuo de la historia, y con un estudio poco más complejo que los anteriores, Loebel en el año 1903, publicó una propuesta que llamó Estructura interna o de contenido de las funciones sociales de los periódicos”, que no tuvo mucho auge en su época, ni tampoco consiguió estimular otras investigaciones, pero que sirvió como base para los estudios actuales, (Andréu Abela, 1998).

Posteriormente, entre los años 1910 y 1918, teóricos y eruditos como Loebel, Laswell, Markov, Max Weber, Thomas y Znaniecki, entre otros, emprendieron diversos trabajos relacionados con el contenido de los mensajes, (Krippendor, 1990 y Andréu Abela, 1998). Aunque algunos de estos personajes de la comunicación tuvieron más suerte que otros en sus resultados y aplicaciones, pero todos giraron sus investigaciones en torno a este método de trabajo, por lo que se convirtieron en estudios referenciales para los análisis de teóricos más novedosos.

Bajo esta perspectiva de empirismo avasallante, otros autores se posaron en la palestra pública: Mathews y Speed, fueron dos de los más reconocidos. Pero de todos estos, es Harold Laswell, “quizás uno de los primeros nombres que aporta algo más a las mediciones de prensa (…) apareciendo en 1927 su obra más significativa: ‘Propaganda Tecnique in the World War’, que impulsará numerosos estudios sobre este tema a partir de los años cuarenta”, (Andréu Abela, 1998).

Otro aporte importante, lo cita Quilaqueo (2002), quien comenta que el análisis de contenido “se desarrolla a principios del Siglo XX para mejorar la producción de los periódicos en Estados Unidos”.

Desde este punto de vista, Krippendorff (1990), afirma que durante esa misma época, hubo un resalte de las escuelas de periodismo americanas. Esta gran demanda, hizo que estas escuelas en su afán de unificar criterios, plantearan el cumplimiento de “ciertas normas éticas y de que se efectuaran investigaciones empíricas acerca del fenómeno del periódico moderno”, p.16.

Como resultado de este furor académico, y “partiendo de una noción simple de (…) objetividad científica, se llegó a una (…) ‘tiranía’ del conteo y la medición” de los diarios, (Quilaqueo, 2002), para posteriormente lograr un consenso entre las diferentes escuelas, esta unificación de criterios, planteadas por Krippendorff (1990), se conocen dentro de su obra: Metodología del Análisis de Contenido. Teoría y Práctica, como “Análisis cuantitativo de periódicos”, p.16.

Tomando en cuenta esta situación, el análisis de contenido, según plantea Quilaqueo (2002), experimenta una segunda etapa, la cual se caracteriza por:

(a) Uso de herramientas estadísticas

(b) Desarrollo de nuevos conceptos apropiados para la recolección de datos: actitudes, estereotipos, valores, instrumentos de propaganda.

(c)Cristalización de procedimientos de investigación en los primeros textos metodológicos, los cuales, estuvieron consagrados únicamente al análisis de contenido.

Este avance metodológico en este procedimiento analítico, hacen que este adquiera mayor fuerza no sólo en el campo de la comunicación, sino que logra expandir su rango de acción en áreas como la sociología, la historia, la educación y la psicología. Este hecho, hace que se empiece ha “aceptar la idea de combinar el significado del material analizado con el análisis estadístico”, (Quilaqueo, 2002).

A la luz de este planteamiento, el análisis de contenido empieza a conocerse como una técnica más formal, por lo que para los años 40 y 50 su uso ya estaba fundamentado en reglas propuestas Berelson y Lazarfeld, los cuales sugirieron “trabajar con muestras reunidas en forma sistemática (…) interrogarse sobre la validez del procedimiento y (…) resultados, (…) verificar la fidelidad de los codificadores, e incluso (…) medir la productividad del análisis”, (Andréu Abela, 1998).

 

Referencias:

Krippendorff, K. (1990). Metodología de análisis de contenido. Teoría y práctica. Barcelona. Editorial Paidós.

Andréu Abela, J. (1998).  Las técnicas del análisis de contenido: una revisión actualizada.  [Documento en línea]. Disponible en: http://public.centrodeestudiosandaluces.es/pdfs/s200103.pdf  [Consulta: 2006, marzo 28].

Quilaqueo R., D. (2002). Análisis de contenido, contenido, categorización e inferencia.  Documento de Trabajo No. 5. [Documento en línea].  Disponible en:  http://72.14.203.104/search?q=cache:HLmGULb3mg0J:www.uct.cl/proyecto_ffid/docs/didactica_conocimiento_mapuche.doc+Daniel+quilaqueo+an%C3%A1lisis+de+contenido&hl=es&gl=ve&ct=clnk&cd=4 [Consulta: 2006, febrero 24]

 

 

Análisis morfológico

El análisis morfológico, según Kayser (1964), es un estudio que se encarga de resaltar la morfología y anatomía de un periódico.  Éste tiene como objeto evaluar la estructura del diario y su presentación, revelar lo que estos han querido comunicar a sus lectores, y presumir la influencia que una lectura normal ha ejercido en éstos.

Kayser plantea que de lo que más se impregna el lector de un diario es de su forma, es decir, la manera como un texto determinado ha sido captado por los ojos del público y luego registrado en su memoria. De igual manera, este autor afirma que los factores externos como la disposición del periódico, el volumen y la presentación ilustrada, confieren un valor peculiar a la información.

Los estudios de morfología, permiten analizar diario por diario, para luego poner en síntesis las características más relevantes del periódico objeto de estudio.  Ponen de manifiesto el aspecto moral, cívico y ético de los problemas periodísticos, de manera tal que quede al descubierto todo a lo que forma y estructura se refiere.  En este marco, este teórico francés divide este estudio en tres partes:

    I. La personalidad del periódico.  Para dar curso a esta categoría, es necesario que se cumplan los siguientes requisitos:

(a)       La publicación debe ser impresa.

(b)      Presentarse en serie continua y bajo un mismo título.

(c)       Cada ejemplar debe estar fechado y de ser posible numerado.

Dentro de la categoría “Personalidad del Periódico”, existen otros requerimientos necesarios como:

    A. Registro de Identificación.  Se refiere a la identidad del periódico, a sus características, entre las que figuran:

(a)      El nombre

(b)     El lugar de residencia de la administración y de la redacción

(c)      Las indicaciones que pueden acompañar al nombre

(d)     La periodicidad

(e)      El momento de la aparición: mañana o tarde

(f)      La zona principal de difusión

(g)      El tiraje

(h)     La fecha del primer número y, si se trata de un periódico desaparecido, la fecha del último número

(i)       El precio

(j)       Las características excepcionales de la vida del periódico

(k)     El formato

(l)       El número de páginas y el número de columnas por cada página

(m)   El nombre y dirección del impresor

(n)     El número de ediciones y la zona cubierta por cada edición

    B. Expediente de Identidad.  Son datos que se recolectan en función a la estructura jurídica y financiera del periódico, sus condiciones de impresión y de distribución, la organización de su redacción, pero más aún su línea y acción política.

       (a)  Estructura jurídica y financiera

       (b)  Condiciones de impresión

       (c)  Condiciones de distribución

       (d)  Organización de la redacción

       (e)  Línea y Acción Política

    II. La morfología del periódico.  Estudiar el periódico en sí mismo, tal cual se presenta al lector, partiendo de los elementos que los constituyen, es bastante esencial.  Estos elementos es conveniente definirlos y medirlos.

A. Elementos de Estructura.  Las páginas son el componente clave del periódico.  Cada una, encierra una sustancia estrechamente ligada al resto de las páginas del diario, por lo que resulta inadmisible aislarla las unas de las otras.  De igual manera, es importante aclarar que:

(a) La primera página – portada –, constituye el parámetro con que se presenta el producto informativo a la clientela, lo que esta posea es de gran importancia y una dependencia relativa.

(b) Las páginas especializadas, concebidas y presentadas como unidades separadas del resto del periódico.  Independientemente de su contenido, los acontecimientos extraordinarios de que se hace eco. 

Ahora bien, estas dos reservas planteadas por Kayser (1964), impiden rechazar el corte geométrico del periódico en sus páginas y en columnas; puestos que ellas justifican el estudio particular de la número “uno” y de las especializadas.

La estructura de un periódico está constituida por:

1.      Superficie publicitaria y

2.      Espacio de redacción.

De lo anterior, este teórico francés sugiere que, los elementos de estructura de un diario son:

(a)    Publicidad.  Espacio que ocupa la publicidad dentro del periódico.

(b)    Espacio de redacción.  Área que ocupan los textos, los títulos y las ilustraciones.

(c) Títulos.  Se distinguen del texto tanto por la presentación como por el estilo y, con frecuencia, por la naturaleza de su contenido.  Los títulos constituyen uno de los aspectos más importantes de la fisonomía de un periódico.  Según las características de las investigaciones, los títulos se pueden medir por separado o incluirlos dentro del área total de redacción.

(d)    Ilustraciones.  Dentro de las ilustraciones se ubican las fotografías, dibujos, infografías, caricaturas, cuadros estadísticos, gráficos y epígrafes. 

Esto debido a que en el plano de la composición técnica como en el de la receptividad del lector, aparecen en el conjunto más próximo a la ilustración que al texto.  Es importante destacar que, toda ilustración publicitaria presente en las páginas de un periódico, independientemente de su apariencia, se asume como publicidad, por lo que su cuantificación está dada por el espacio publicitario.

    C. La clasificación por materia.  Par esta categoría Kayser ofrece las siguientes subclasificaciones:

    C.1 Clasificación por géneros:

(a) Informaciones.  Relatos de hechos que se producen en todos los sectores de la actividad humana o que pueden ser fuente de interés para el ser humano.  En este género se excluye la opinión del informante, del redactor o de los responsables de su publicación.

(b) Artículos.  Textos en el que comentan informaciones, exponen ideas o se discuten asuntos diversos.

(c) Textos que contienen información y comentario.  En esta categoría Kayser distingue los siguientes:

1.      Informaciones y comentarios

2.      Informaciones y comentarios asociados

3. Informaciones que dependen de encuestas, corresponsalías y de reportajes. 

    C.2 Clasificación por origen.

(a) Material elaborado por el periódico.

(b) Material suministrado por los colaboradores agregados a la redacción del diario, pero que trabajan en el exterior, bien sean estos corresponsales o enviados especiales.

(c) Material proveniente de colaboradores externos o la redacción del periódico, bien sean regulares o eventuales.

(d) Servicios de agencias de noticias.

(e) Comunicados oficiales del gobierno y sus dependencias.

(f) Comunicados de gobiernos extranjeros y de sus dependencias.

(g) Comunicados de asociaciones o ONG.

(h) Extracto de otros medios de comunicación.

(i)Textos a los es imposible atribuir un  origen cierto.

    C.3 Según el marco geográfico.  En este caso Kayser, afirma que, el marco geográfico no se refiere al lugar de origen de donde emana el texto, sino el marco geográfico al cual se refiere.

    C.4 Según el objetivo.  Educativo, de entretenimiento o informativo.

    C.5 Según el contenido.  Esta categoría encierra gran interés, ya que es la que ofrece mayor número de informaciones, además de permitir desprender un gran número de conclusiones al cierre del estudio planteado.

(a)  Políticas y económicas

(b)   Internacionales

(c)    Hechos diversos

(d)   Deporte

(e)    Reportaje

(f)    Arte y cultura

       (g)    Juegos

       (h)   Religión

       (i)     Publicidad

       (j)     Regionales

      (k)   Diversos, avisos, entrevistas

      (l)      Sociales

    Ahora bien, para evitar posibles confusiones, en cuanto al contenido, Kayser propone las siguientes categorías:

(a)    Asuntos interiores

(b)    Asuntos internacionales

(c)     Asuntos económicos, financieros y sociales

(d)    Defensa nacional

(e)     Enseñanza y cuestiones culturales

(f)     Letras y artes

(g)     Ciencias y medicinas

(h)    Técnica y ciencias aplicadas

(i)      Comunicaciones

(j)      Informaciones

(k)    Turismo

(l)      Religión

(m)  Deporte

(n)    Carreras

(o)    Para mujeres y niños

(p)    Vida práctica

(q)    Vida social y mundanalidad

(r)       Distracciones, juegos y humor

(s)     Hechos diversos

(t)      Asuntos judiciales

(u)    Personalidades

(v)    Sentimentalismo

   D. Métodos y reglas para el recuento.  El estudio morfológico sugiere los siguientes métodos y reglas para su mejor compresión; de manera tal que, se llegue a un buen resultado a través de la medición de espacios disponibles en el o los diarios objeto de estudio:

(a)      Porcentaje con relación a la superficie impresa

(b)    Porcentaje con relación al espacio del periódico que se destina a redacción

(c)     Porcentaje con relación a las materias

(d) De la misma manera, pueden considerarse otras combinaciones limitadas a un solo diario extensivas a periódicos diferentes.

Kayser sugiere tener cierta prudencia con respecto al manejo de porcentajes, pues el aplicar reglas estrictas puede conducir al entorpecimiento del estudio, en fin, lo importante es definir claramente las reglas de cada estudio, de manera tal que, los resultados que se obtengan sean lo más preciso posible.

    III. La valorización.  La ubicación que se le da a una información dentro de un diario, las características de los títulos y sus presentación son factores que, de una u otra forma, presumen una influencia que su lectura ejerce sobre el lector, es decir, que la valorización consiste en la mayor o menor forma en que un diario destaca una información.  

La valorización de un texto periodístico depende de algunos elementos,  los cuales son repartidos por el teórico francés Jacke Kayser en las siguientes categorías:

    I. Ubicación.  Está considerada desde dos puntos de vista:

(a) Paginación.  Se considera prioritaria la página “uno”, por sobre el resto del periódico.  La evaluación siguiente está condicionada por los hábitos de lectura, así, cada diario, ofrece para sus páginas, una jerarquía que le es propia y que es aceptada implícitamente por sus lectores habituales.

(b)   Lugar en la página.  Existen ciertas ubicaciones que llaman más la atención respecto a otras.  Por lo que Kayser admite la hipótesis: “la mayor de los lectores leen un periódico de izquierda a derecha y de arriba a abajo…lo que deduce que la cabeza del primer grupo de columnas, a la izquierda, en la ‘uno’, es el lugar privilegiado”.

Lo anterior implica  que un texto ubicado en la página “uno”, ha sido juzgado como “importante” por el periódico, y posee igual importancia para el lector; ya que el grado de esta jerarquía es más manifiesto aún, si está a la cabeza de la columna, a la izquierda.

    II. Títulos.  Se estudian bajo los siguientes aspectos:

(a) Importancia real.  Integrada por cuatro elementos:

(a)  Columnaje

(b)   Altura

(c)    Espacio

(d)   Caracteres

    (b) Importancia relativa. Esta es función de la relación con los otros títulos de la misma página (con los cuales se impone una comparación de orden físico).  La importancia relativa de un título depende del ambiente o medio.

    (c) Contenido.  El contenido del título es al menos tan revelador de las intenciones del periódico y de las reacciones presuntas del lector, como su aspecto material.  Según plantea Kayser  (1964), existen varios tipos de títulos:

(a)  Informativos

(b)   Explicativos

(c)    Orientadores

(d)   Sensacionalistas

 

    III. Presentación. La presentación de un texto se ve afectada por: la ilustración, la tipografía y la estructura.

    A. Ilustración.  Desempeña una función evidente, pues su extensión depende de los elementos físicos y cualitativos.  En la cual, el elemento físico resulta de la comparación de la ilustración que se refiere al texto estudiado con el resto de las páginas; y si este es el único ilustrado o el mejor, su valorización se habrá cuidado de manera especial. Igualmente, es preciso determinar el número de ilustraciones pertenecientes al texto y su dimensión.

    B. Tipografía.  Un texto estaría más valorizado cuando cuya tipografía difiere del resto del texto, esto se traduce en caracteres diferenciados como: mayúscula, subrayados, itálicas, colores.

    C. Estructura.  En este renglón se incluye:

(a)    Fragmentación.  Cuando un texto inicia en una página y termina en otra.

(b)   Composición.  Es cuando una información es tratada globalmente, es decir, cuando el conjunto relativo a un acontecimiento dado está constituido por todas las informaciones provenientes de su país de origen, de países extranjeros, en fin, cualquier nota relacionada se presenta como una unidad tipográfica y no por varios textos distintos.

(c)    Origen y fuente.  Tiene mayor valorización un texto firmado y el cual refleje su origen, que uno que no lo posea.

(d)   Longitud. Un texto breve tiene mayor probabilidad de ser leído en su totalidad por un número mayor de lectores que un texto largo.

    IV. La Selección.  Todo diario selecciona y descarta informaciones, bien sea por falta de espacio, por asuntos imperativos de última hora o de último minuto. 

Ahora bien, para determinar este proceso de selección es preciso establecer comparaciones entre varios periódicos, con el fin de determinar las informaciones que un periódico  ha publicado y, que sus colegas han dejado de publicar.

Para lo anterior Kayser establece una fórmula matemática, la cual resulta de la suma de tres elementos relevantes:

(a)    Ubicación             (U)

(b)    Títulos                  (T)

(c)     Presentación         (P)

    Donde Valorización  viene representada por:

V =  U  +  T  +  P

Desde este punto de vista, este estudioso de la comunicación define al periódico, como “un todo, una unidad en la que ningún elemento es disociable sin que se altere su autenticidad”.

Este teórico francés atribuye a estos tres elementos de valorización, una relación numérica:

    1. Ubicación                            40%

         Página 1                            30%

           Cabeza Col. Izq.               10%

           Cabeza Col. En pág. 1        2%

Para los textos que no se ubican en la página 1, los valores se reducen a la mitad:

      1.  Ubicación                             20%

             Página 1                            15%

               Cabeza Col. Izq.                 5%

               Cabeza Col. En pág. 1        1%

 Referencia:

 

Kayser, J. (1964). El periódico. Estudios de morfología  y de prensa comparada. Quito. Centro Internacional de Estudios  Superiores de Periodismo para América Latina (CIESPAL).

 

101 términos de investigación científica

  1. Actitud. Para Hernández, Fernández y Baptista (2003), es la “predisposición aprendida para responder de manera consistente ante ciertos objetos o símbolos”, (p.368).
  2. Análisis de varianza. Hernández, et al., (2003) lo definen como la “prueba estadística para analizar si más de dos grupos difieren entre sí de manera significativa en sus medidas y varianzas”, (p.546).
  3. Categorías. Hernández, et al., (2003 afirman que las categorías don especie de “cajones conceptuales creados a partir de la revisión de datos, por comparación de una unidad respecto de las unidades que le precedieron”, (p.588).
  4. Ciencia. Según Avila Baray (2006), la ciencia tiene dos vertientes: “Como contenido la ciencia se define como una simple acumulación de conocimientos, lo cual, refleja un estado estático del conocimiento científico. Como el proceso se define como la forma de descubrir conocimientos, es decir, es una actividad enfocada a descubrir variables relacionadas que explican una parte de la realidad y se caracteriza por ser dinámica por que refleja el constante avance científico”. De manera más puntual, Vélez S. (2001), la define como el “cuerpo organizado del cual puede alcanzarse acuerdo universal por parte de los científicos que comparten el lenguaje (o lenguajes) y unos criterios comunes para la justificación de presuntos conocimientos o creencias”.
  5. Confiabilidad. “Grado en el que la aplicación repetida de un instrumento de medición al mismo fenómeno genera resultados similares”, (Hernández, et al., 2003, p.348).
  6. Conocimiento. Vélez S. (2001), lo define como el “proceso por el cual el hombre refleja (por medio de conceptos, leyes, categorías, etc) en su cerebro las condiciones características del mundo circundante. Una de las formas que tiene el hombre para otorgarle un significado con sentido de la realidad”.
  7. Conocimiento científico. Para el físico Vélez S. (2001), no es más que el “conocimiento sistemático de la realidad, es decir, teniendo las etapas de observación, descubrimiento, explicación y predicción”.
  8. Correlación. Se refiere a la relación existente entre dos o más variables, conceptos, ideas o teorías dentro de una investigación.
  9. Deducción. Para Avila Baray (2006), el proceso de investigación es la actividad de “derivar hipótesis de una explicación generalizada o teoría”.
  10. Definición operacional. Hernández, et al., (2003), en su obra Metodología de la investigación, plantean que este término lo “constituye el conjunto de procedimientos que describe las actividades que un observador debe realizar para describir las impresiones sensoriales, las cuales indican la existencia de un concepto teórico en mayor o menor grado”, (p.171).
  11. Desviación estándar. “Promedio de desviación de las puntuaciones con respecto a la medida que se expresa en las unidades originales de medición de la distribución”, Hernández, et al., (2003, p.511).
  12. Diferencial semántico. “Serie de pares de adjetivos extremos que sirven para calificar al objeto actitud, ente los cuales se pide la reacción del sujeto, ubicándolo en una categoría por cada par”, Hernández, et al., (2003, p.381).
  13. Dimensión. Se refiere a todas aquellas características observables de una variable.
  14. Diseño. Para Sabino (1992), el diseño se refiere a una estrategia general, que tiene como objeto proporcionar un modelo de verificación que permita contrastar hechos con teorías, y su forma es la de un plan de trabajo que permita al investigador determinar las operaciones necesarias para hacerlo. Hernández, et al., (2003), lo definen como el “plan o estrategia que se desarrolla para obtener la información que se requiere en una investigación”, (p.185).
  15. Diseños factoriales. Los investigadores, Hernández, et al., (2003) sugieren que este tipo de diseño, son “experimentos que manipulan dos o más variables independientes, e incluyan dos o más niveles de presencia en cada una de las variables independientes”, (p.244).
  16. Distribución de frecuencias. “Conjunto de puntuaciones ordenadas en sus respectivas categorías”, Hernández, et al., (2003, p.499).
  17. Enfoque cualitativo. Hernández, et al., (2003), afirman que es el que “utiliza recolección de datos sin medición numérica para descubrir o afinar preguntas de investigación y puede o no probar hipótesis en su proceso de interpretación”, (p.6).
  18. Enfoque cuantitativo. “Usa recolección de datos para probar hipótesis con base en la mediación numérica y el análisis estadístico para establecer patrones de comportamiento”, Hernández, et al., (2003, p.6).
  19. Escala de Guttman: “Técnica para medir actitudes basada en el hecho de que algunos ítems indican, en mayor medida, la intensidad de la actitud”, Hernández, et al., (2003, p.385).
  20. Escala de Likert. El texto Metodología de la investigación, de Hernández, et al., (2003), la definen como el “conjunto de ítems que se presentan en forma de afirmaciones para medir la reacción del sujeto en tres, cinco o siete categorías”, (p.374).
  21. Encuesta. Según afirma Avila Baray (2006), la encuesta “se utiliza para estudiar poblaciones mediante el análisis de muestras representativas a fin de explicar las variables de estudio y su frecuencia.
  22. Estadística. Los investigadores Hernández, et al., (2003), la definen como el “procedimiento para clasificar, calcular, analizar y resumir información numérica que se obtiene de manera sistemática”, (p.495).
  23. Experimento. Hernández, et al., (2003), afirman que es una “situación de control en la cual se manipulan, de manera intencional, una o más variables independientes (causas) para analizar las consecuencias de tal manipulación sobre una o más variables dependientes (efectos)”, (p.190).
  24. Fuentes primarias. “Constituyen el objetivo de la investigación bibliográfica en la revisión de la literatura y ofrecen datos de primera mano”, Hernández, et al., (2003, p.70).
  25. Hipótesis. Avila Baray (2006), las define como “se define como una respuesta probable de carácter tentativo a un problema de investigación y que es factible de verificación empírica. La hipótesis expresa la relación entre dos o mas variables que son susceptibles de medición. Una hipótesis planteada correctamente debe poderse verificar o contrastar contra la evidencia empírica”. Por su parte, Hernández, et al., (2003), acotan que las hipótesis son “Explicaciones tentativas del fenómeno investigado que se formulan como proposiciones”, (p.140).
  26. Hipótesis alternativas. “Son posibilidades diferentes o ‘alternas’ ante las hipótesis de investigación y nula”, Hernández, et al., (2003, p.160).
  27. Hipótesis correlacional. Avila Baray (2006), plantea que “la palabra correlación es un término estadístico que expresa una posible asociación o relación entre dos o mas variables, sin que sea importante el orden de presentación de las variables, ya que no expresan una relación de causalidad. Para verificarlas se utilizan pruebas estadísticas de correlación”.
  28. Hipótesis de casualidad. El texto Metodología de la Investigación, de Avila Baray (2006), afirma que éstas “se formulan para investigaciones experimentales. Expresan una relación de causa-efecto entre las variables que se someten a estudio. Una hipótesis de causalidad puede expresar una relación causal entre una variable independiente y una variable dependiente, o bien, puede hacerlo entre mas de una variable independiente y una variable dependiente”.
  29. Hipótesis de nulidad. Para Avila Baray (2006), expresa que “Este tipo de hipótesis expresa la ausencia de relación, diferencia, causalidad, etc. entre dos o mas variables. De acuerdo con D’Ary,Jacobs y Razavieh (1982) la hipótesis de nulidad “…permite comparar los descubrimientos con las expectativas mediante métodos estadísticos,” (p. 85)”.
  30. Hipótesis descriptivas. El investigador Avila Baray (2006), las define como “una situación relacional entre las variables que se someten a estudio. Se utiliza en investigaciones de tipo descriptivo, como pudieran ser los estudios por encuesta”.
  31. Hipótesis estadísticas. “Representan la transformación de las hipótesis de investigación, nulas y alternativas en símbolos estadísticos”, Hernández, et al., (2003, p.163).
  32. Hipótesis de investigación. “Proposiciones tentativas sobre las(s) posible(s) relaciones entre dos o más variables”, Hernández, et al., (2003, p.149).
  33. Hipótesis nulas. “Proposiciones que niegan o refutan la relación entre variables”, Hernández, et al., (2003, p.159).
  34. Inducción. Avila Baray (2006), lo define como “un proceso lógico que significa desarrollar generalizaciones basadas en un limitado pero importante conjunto de datos a cerca de una clase de eventos para desarrollar una generalización”.
  35. Instrumentos de medición. Hernández, et al., (2003), sugieren que éstos son un “recurso que utiliza el investigador para registrar informaciones o datos sobre las variables que tiene en mente”, (p.346).
  36. Instrumento de recolección de datos. Sabino (1992), plantea que es “cualquier recurso de que se vale el investigador para acercarse a los fenómenos y extraer de ellos información”.
  37. Investigación. Aunque el término resulte a simple vista como un acto complejo, Vélez S. (2001), lo define de manera sencilla, así plantea que la investigación es el “proceso de conocer la realidad”.
  38. Investigación aplicada. Persigue fines inmediatos y concretos, y según afirma Vélez S. (2001), a través de la búsqueda de “la obtención de un nuevo conocimiento técnico con aplicación in mediata a un problema determinado. (…) se fundamenta en los resultados de la investigación básica, la cal a su vez está supeditada a una necesidad social por resolver”.
  39. Investigación básica, pura o fundamental. Sabino (1992), afirma que aquellas en las que los conocimientos se obtienen con el objeto de utilizarlos de un modo inmediato. En este sentido, Vélez S. (2001), amplia el panorama al sugerir que es aquella que “busca el principio de leyes o principios básicos que constituyen el punto de apoyo en la solución de alternativas sociales. Este tipo de investigación tienen un sentido práctico, ya que es un punto de referencia para la orientación de los experimentos, inventos o solucione s específicas. Ella se orienta a la profundización y clarificación de la información conceptual de una ciencia”.
  40. Investigación científica. Bajo la óptica de un proceso mucho más riguroso, Vélez S. (2001), afirma que este término es el “proceso sistemáticamente ordenado, cuyo objetivo es la demostración de hipótesis o la confirmación y desarrollo de teorías”.
  41. Investigación comparativa. Según Avila Baray (2006), “este tipo de estudio se utiliza para evaluar las semejanzas y diferencias de corrientes del pensamiento, autores y teorías”.
  42. Investigación correlacional. Hernández, et al., (2003), afirman que en esta modalidad investigativa se “tiene como propósito evaluar la relación que exista entre dos o más variables o conceptos”, (p.122).
  43. Investigación + Desarrollo (I + D). Quizá este termino no sea muy escuchado en el ámbito metodológico para nuevos investigadores, pero es preciso acotar que como proceso científico ayuda mucho a la solución de problemas sistematizados, por lo que Vélez S. (2001), afirma que es el “trabajo creativo emprendido de modo sistemático para incrementar el acervo de conocimiento científico y tecnológico y utilizar dicho acervo para invertir en nuevas aplicaciones. La I + D es considerada un ‘invento para inventar’ o como una fábrica de tecnología”.
  44. Investigación de campo. Según el Manual de Trabajos de Grado, de Especialización y Maestrías y Tesis Doctorales, (Upel, 2006), es “el análisis sistemático de problemas de la realidad, con el propósito bien sea de describirlos, interpretarlos, entender su naturaleza y factores constituyentes, explicar sus causas y efectos o predecir su ocurrencia, haciendo uso de métodos característicos de cualquiera de los paradigmas (…) de investigación conocidos (…)”, (p.14).
  45. Investigación descriptiva. Hernández, et al., (2003), la define como el tipo de investigación que “busca especificar propiedades, características y rasgos importantes de cualquier fenómeno que se analice”, (p.119).
  46. Investigación documental. El Manual de Trabajos de Grado, de Especialización y Maestrías y Tesis Doctorales, (Upel, 2006), la define como: “el estudio de problemas con el propósito de ampliar y profundizar el conocimiento de su naturaleza, con apoyo, principalmente, en trabajos previos, información y datos divulgados por medios impresos, audiovisuales o electrónicos”, (p.15). Sobre esta misma línea, Vélez S. (2001), afirma que este tipo de investigación tiene como objetivo “el desarrollo de las capacidades reflexivas y críticas a través del análisis, interpretación y confrontación de la información regida. Entre los posibles propósitos de este tipo de investigación se encuentran: describir, mostrar, probar, persuadir o recomendar. La investigación debe llevar a resultados originales y de interés para el grupo social de la investigación”.
  47. Investigación experimental. Según Vélez S. (2001), “está orientada a la utilización del conocimiento básico y aplicado en la introducción de productos y servicios del mercado, previo control de los resultados mediante el diseño, construcción y prueba de modelos, prototipos e instalaciones experimentales (plantas pilotos)”.
  48. Investigación explicativa. “Pretende establecer las causas de los eventos, sucesos o fenómenos que se estudian”, Hernández, et al., (2003, p.124).
  49. Investigación exploratoria. “Se realiza cuando el objetivo consiste en examinar un tema poco estudiado”, Hernández, et al., (2003, p.117).
  50. Investigación longitudinal. “Estudios que recaban datos en diferentes puntos, a través del tiempo, para realizar inferencias acerca del cambio, sus causas y sus efectos”, Hernández, et al., (2003, p.278).
  51. Investigación no experimental. El texto Metodología de la investigación, de Hernández, et al., (2003), la define como los “estudios que se realizan sin la manipulación deliberada de variables y en los que sólo se observan los fenómenos en su ambiente para después analizarlos”, (p.269).
  52. Investigación transversal o transeccional. Para Hernández, et al., (2003), son las “investigaciones que recopilan datos en un momento único”, (p.270).
  53. Justificación. Hernández, et al., (2003), afirma que la justificación es la que “indica el porqué de la investigación exponiendo sus razones”, (p.50).
  54. Limitaciones. Para Avila Baray (2006), las limitaciones “reflejan tanto las restricciones como el alcance de la investigación”.
  55. Marco teórico. Hernández, et al., (2003), sugieren que el marco teórico “implica analizar teorías, investigaciones y antecedentes que se consideren válidos para el encuadre del estudio (parafrasear). No es sinónimo de teoría”, (p.64).
  56. Medición. Avila Baray (2006), afirma que “Medir significa “asignar números a objetos y eventos de acuerdo a reglas” (Stevens, 1951), esta definición es adecuada para el área de ciencias naturales, en el campo de las ciencias sociales medir es “el proceso de vincular conceptos abstractos con indicadores empíricos” (Carmines y Zeller, 1979, p. 10)”. Por su parte Hernández, et al., (2003), la definen como el “proceso que vincula conceptos abstractos con indicadores empíricos”, (p.346).
  57. Medidas de tendencia central. Hernández, et al., (2003), plantean que son “valores medios o centrales de una distribución que sirven para ubicarla dentro de la escala de medición”, (p.504).
  58. Método. Según Hernández, Christen, Jaramillo, Villaseñor, Roca y Zamudio (1990), el método es un “procedimiento concreto que se emplea, de acuerdo con el objeto y con los fines de la investigación, para organizar los pasos de ésta y propiciar resultados coherentes”. Vélez S. (2001), afirma que es el “camino para alcanzar una meta. Sistema de principios (identidad, contradicción, exclusión) y normas (inducción, deducción) de razonamiento para establecer conclusiones en forma objetiva”. Bajo esta óptica, Carles Tomás (s.f), afirma que “ningún método puede considerarse como definitivo y menos aún como universal. La universalidad no es sinónimo de objetividad”.
  59. Método científico. Para Vélez S. (2001), es el “procedimiento tentativo, verificable, de razonamiento riguroso y observación empírica, utilizado para descubrir nuevos conocimientos a partir de nuestras impresiones, opiniones o conjeturas examinando las mejores evidencias disponibles a favor y en contra de ellas”.
  60. Moda. “Categoría o puntuación que se presenta con mayor frecuencia”, Hernández, et al., (2003, p.505).
  61. Modelo. Según afirman Igartua y Humanes (2004), el modelo se define “como una representación teórica y simplificada del mundo real. (…) los modelos sirven de ayuda a la hora de formular teorías”, por lo que no debe confundirse modelo con teoría.
  62. Modelo de enfoque dominante. “Se lleva a cabo bajo la perspectiva de alguno de los enfoques, el cual prevalece, y el estudio conserva componente(s) del otro enfoque”, Hernández, et al., (2003, p.21).
  63. Modelo de dos etapas. Hernández, et al., (2003), afirman que es aquel en el cual, “dentro de una misma investigación, se aplica primero un enfoque y después el otro, de forma casi independiente, y en cada etapa se siguen las técnicas correspondientes en cada enfoque”, (p.20).
  64. Modelo mixto. “Constituye el mayor nivel de integración entre los enfoques cualitativo y cuantitativo, donde ambos se combinan durante todo el proceso de investigación”, Hernández, et al., (2003, p.22).
  65. Muestra. Sabino (1992), la define como la “parte del todo que llamamos universo y que sirve para representarlo”. Tiene diferentes definiciones según el tipo de estudio que se esté realizando. Para los estudios cuantitativos, no es más que un “subgrupo de la población del cual se recolectan los datos y debe ser representativo de dicha población”. Para las investigaciones cualitativas, son la “unidad de análisis o conjunto de personas, contextos, eventos o sucesos sobre el (la) cual se recolectan los datos sin que necesariamente sean representativo (a) del universo”, (p.302).
  66. Muestra intencional. Según Sabino (1992), es aquella que “escoge sus unidades no en forma fortuita sino completamente arbitraria designando a cada unidad según características que para el investigador resulten de relevancia”.
  67. Muestra no probabilística. Hernández, et al., (2003), acota que es el “subgrupo de la población en la que la elección de los elementos no depende de la probabilidad sino de las características de la investigación”, (p.306).
  68. Muestra probabilística. “Subgrupo de la población en el que todos los elementos de ésta tienen la misma posibilidad de ser elegidos”, Hernández, et al., (2003, p.305).
  69. Muestra probabilística estratificada. “Subgrupo en el que la población se divide en segmentos y se selecciona una muestra para cada segmento”, Hernández, et al., (2003, p.312).
  70. Muestra probabilística por racimos. “Subgrupo en el que las unidades de análisis se encuentran encapsuladas en determinados lugares físicos”, Hernández, et al., (2003, p.314).
  71. Objetivos de la investigación. Según Rojas, en Avila baray (2006), un objetivo es “un enunciado que expresa los resultados que se pretenden alcanzar al finalizar de la investigación, entre las características que necesita cubrir se encuentran: debe ser factible y mensurable”. Para Hernández, et al., (2003), los objetivos “tienen la finalidad de señalar lo que se aspira en la investigación y deben expresarse con claridad, pues son las guías del estudio”, (p.44).
  72. Observación cualitativa. “Técnica de recolección de datos que tiene como propósito explorar y describir ambientes”, Hernández, et al., (2003, p.459).
  73. Observación cuantitativa. Para los investigadores Hernández, et al., (2003), la observación cuantitativa no es más que el “registro sistemático, válido y confiable de comportamiento o conducta manifiesta”, (p.430).
  74. Observación estructurada. Pick de Weiss y Velazco de Faubert (1994), afirman que este tipo de observación “se lleva acabo cuando se pretende probar una hipótesis, o cuando se quiere hacer una descripción sistemática de algún fenómeno, es decir, cuando se realiza una investigación, en lo que se sabe exactamente lo que se va a investigar y se tiene un diseño de investigación”.
  75. Observación no participante. Para Pick de Weiss y Velazco de Faubert (1994), “es aquella donde el investigador no participa de manera activa dentro del grupo que observa, es decir, se limita a mirar y a tomar notas sin relacionarse con los miembros del grupo”.
  76. Operacionalización. Para Avila Baray (2006), operacionalizar significa “definir las variables para que sean medibles y manejables, significa definir operativamente el PON. Un investigador necesita traducir los conceptos (variables) a hechos observables para lograr su medición. Las definiciones señalan las operaciones que se tienen que realizar para medir la variable, de forma tal, que sean susceptibles de observación y cuantificación”.
  77. Planteamiento del problema. Significa afinar y estructurar más formalmente la idea de investigación”, Hernández, et al., (2003, p.42).
  78. Población o universo. Para Arnau, referido por Hurtado (2000), la población se define “como el conjunto de elementos, seres o eventos concordantes entre sí en cuanto a una serie de características, de la cuales se desea obtener alguna información”. Hurtado (2000), afirma que es “el conjunto de seres en las cuales se va a estudiar variable o evento, y que además comparten, como características comunes, los criterios de inclusión”. Según Selltiz, en Sampieri (2003), “una población es el conjunto de todos los casos que concuerdan con una serie de especificaciones”, (p.303).
  79. Preguntas abiertas. Hernández, et al., (2003), las definen como “las que no delimitan desde antes las alternativas de respuesta”, (p.396).
  80. Preguntas cerradas. Son “las que contienen alternativas de respuestas previamente delimitadas”, Hernández, et al., (2003, p.393).
  81. Proyecto factible. Son las investigaciones que proponen o sugieren soluciones prácticas a un determinado problema. Los proyectos factibles se fundamentan en trabajos de campo, documentales o la combinación de ambos. El Manual de Trabajos de Grado, de Especialización y Maestrías y Tesis Doctorales, (Upel, 2006), lo define como: “(…) la investigación, elaboración y desarrollo de una propuesta de un modelo operativo viable para solucionar problemas, requerimientos o necesidades de organizaciones o grupos sociales; puede referirse a la formulación de políticas, programas, tecnologías, métodos o procesos. (…)”, (p.16).
  82. Pruebas estandarizadas. Hernández, et al., (2003), afirman que son “cuestionarios o inventarios desarrollados para medir diversas variables y que tienen sus propios procedimientos de aplicación, codificación e interpretación”, (p.435).
  83. Rango. “Diferencias entre las puntuaciones mayor y menor que indica el número necesario de unidades en la escala de medición para incluir los valores máximo y mínimo”, Hernández, et al., (2003, p-509).
  84. Técnica. Sabino (1992), la define como los “aspectos específicos y concretos del método que se usan en cada investigación”. Vélez S. (2001), amplía esta definición al sugerir que la técnica es la “habilidad para hacer alguna cosa y que implica el conocimiento empírico de cómo hacerlas. El técnico provee a la ciencia de instrumentos y comprobaciones y no cesa de formular preguntas al científico”.
  85. Técnicas de Recolección de datos. Sabino (1992), afirma que este aspecto de las investigaciones no es más que la “implementación instrumental del diseño escogido”
  86. Teoría. Hernández, et al., (2003), afirman que son el “conjunto de conceptos, definiciones y proposiciones relacionados entre sí, que presentan un punto de vista sistemático de fenómenos especificando relaciones entre variables con el objetivo de explicar y predecir fenómenos”, (p.87).
  87. Triangulación. También conocida como enfoque multimodal. Se define como la “convergencia o fusión de los enfoques de investigación cuantitativo y cualitativo”, Hernández, et al., (2003, p.8).
  88. Unidad de análisis. Es “el sobre qué o quienes se van a recolectar datos”, dependiendo “(…) del enfoque elegido (…), del planteamiento del problema a investigar y de los alcances del estudio”, Hernández, et al., (2003, p.300-302)
  89. Validez. Hernández, et al., (2003), dicen en su obra Metodología de la Investigación, que la validez “se refiere al grado en que un instrumento realmente mide la variable que pretende medir”, (p.346).
  90. Validez externa. “Posibilidad de generalizar los resultados de un experimento a situaciones no experimentales, así como a otros sujetos y poblaciones”, Hernández, et al., (2003, p.251).
  91. Validez interna. “Grado de confianza que se tiene de que los resultados del experimento se interpreten adecuadamente y sean válidos (se logra cuando hay control), Hernández, et al., (2003, p.200).
  92. Variable. Hernández, et al., (2003), la definen como la “propiedad que tiene una variación que puede medirse u observarse”, (p.144). Para Sabino (1992), son “característica o casualidad de la realidad que es susceptible de asumir diferentes valores”.
  93. Variables categóricas. Avila Baray (2006), las define como “clasifican a los sujetos distribuyéndolos en grupos, de acuerdo a algún atributo previamente establecido” y no admiten una escala de medición numérica, además de establecerse bajo la condición de excluyentes, es decir, cada categoría no puede entrar en otra clasificación y mantener una posición de exhautividad, que no es más que la inclusión de todas las alternativas posibles dentro de una misma clasificación. Dentro de este tipo de variables, se encuentran a su vez las Dicotómicas, que son las que poseen dos alternativas o categorías, y las Policotómicas, que son las que admiten más de dos categorías.
  94. Variables continuas. Sabino (1992), afirma son aquellas que “entre uno y otro valor existe infinitas posibilidades intermedias”.
  95. Variables cualitativas. Son las de tipo intangible, es decir, aquellas que no pueden ser medidas, ejemplo: el afecto.
  96. Variables cuantitativas. Son aquellas que pueden ser medida, ejemplo: distancia, velocidad, entre otros.
  97. Variables de control. Igartua y Humanes (2004), plantean que son las que “se utilizan para eliminar posibles interferencias entre la variable dependiente e independiente”.
  98. Variables dependientes. Igartua y Humanes (2004), la definen como “aquellas que el investigador pretende investigar y explicar”.
  99. Variable discretas. Sabino (1992), plantea que esta modalidad de variable aparece “cuando dicha proposiciones intermedias carecen de sentido pues la variable se modifica de a ‘saltos’ entre un valor y otro y no en forma paulatina”.
  100. Variables independientes. Para Igartua y Humanes (2004), son las que el “investigador utiliza para ver en que medida cambia la variable dependiente”.
  101. Varianza. Hernández, et al., (2003), la definen como la “desviación estándar elevada al cuadrado”, (p.511). En este sentido, Avila Baray (2006), afirma que la variable “se define como las características o atributos que admiten diferentes valores (D´Ary, Jacobs y Razavieh, 1982) como por ejemplo, la estatura, la edad, el cociente intelectual, la temperatura, el clima, etc”.

Referencias:

 

Ávila Baray, H. L. (2006). Introducción a la metodología de la investigación. Edición electrónica. Texto completo en http://www.eumed.net/libros/2006c/203/

Cáceres H. L., Christen M., Jaramillo L., Villaseñor R., Zamudio R., (1990). Técnicas actuales de investigación documental. México. Editorial Trillas.

Carles Tomás (1999). Metodología de la Producción e Investigación. En Revista Latina de Comunicación Social, número 21, de septiembre de 1999. La Laguna (Tenerife). Disponible en: http://www.ull.es/publicaciones/latina/a1999/48va3.htm [Consulta: 2007. mayo 30].

Hernández S., R., Fernández C., C. y Baptista L., P. (2003). Metodología de la investigación. México. Editorial McGraw-Hill.

Hurtado, J. (2000). Metodología de la investigación holística. Caracas. Editorial Sypal.

Igartua, J.J. y Humanes, M.L. (2004). El método científico aplicado a la investigación en comunicación social. Aula Abierta. Lecciones Básicas. [Documento en línea] Disponible en: http://www.portalcomunicación.com [Consulta: 2006, junio 22].

Sabino, C. (1992). El proceso de investigación. Libro digital. Disponible en: http://paginas.ufm.edu/Sabino/PI.htm. [Consulta: 2006. febrero 13].

UPEL (2005). Manual de trabajos de grado de especialización y maestría y tesis doctorales. Caracas. Universidad Pedagógica Experimental Libertador.

Velez S., C. (2001). Apuntes de metodología de la investigación. Departamento de Ciencias Básicas Universidad EAFIT. Medellín – Antioquia.

 

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Estructura general de las Tesis de Grado

Una tesis de grado es una producción propia, un trabajo intelectual que no sigue una estructura permanente. Cada trabajo de investigación, se organiza y se presenta según las necesidades de cada tema objeto de estudio, y según los lineamientos de presentación que cada Universidad tenga como normas.

A pesar de esto, existen parámetros que son de uso permanente, y que se deben respetar dentro de cualquier tesis de grado, pues es a partir de éstos que las investigaciones pueden ser o no, todo un éxito académico-profesional. Estos puntos son:

Páginas prelimares

Dedicatoria. Es una actividad opcional. Está sujeta a la decisión del autor de la tesis, pero de ser incluida, se recomienda que no exceda de una página, y de incluida, por lo general se hace es la versión definitiva del trabajo.

Agradecimientos o reconocimientos. Al igual que la dedicatoria también es opcional. Pero es buena costumbre dar las gracias a las personas o instituciones que colaboraron con la realización del estudio. Tampoco es que harás un modelo de testamento, pues al igual que la Dedicatoria, se utiliza por lo general, una o dos página máximo para esta parte del trabajo.

Índices. Se establecen en general, de contenidos, de cuadros, gráficos y de anexos. El o los índices se refieren a una relación de cada uno de los títulos y/o subtítulos que fueron utilizados a lo largo del estudio. Es importante que esta relación no sólo el orden de aparición, también debe llevar el número de la página que contiene cada punto especificado, escrito éstos de igual manera a los hallados en la estructura interna de la tesis. Con respecto al índice de cuadros, gráficos o anexos, estos deben guardar estrecha relación entre la seriación interna de cada uno, así como de las páginas en los que éstos aparezcan a lo largo de la investigación.

Introducción. No es más que una exposición de motivos de todo el trabajo de investigación, en los deben reflejarse de manera lógica elementos como:

1. Tema central del estudio.

2. El por qué de la investigación: referido al para qué sirve.

3. Metodología empleada.

4. Limitaciones del trabajo

5. Estructura de cada capítulo

Resumen. Está referido a una muestra breve de lo que es todo el estudio realizado. El resumen debe incluir el propósito del tema seleccionado, la metodología aplicada y los resultados obtenidos, además de los aportes e importancia del trabajo de investigación. Por lo general, éste no debe exceder de 350 palabras a un espacio de mecanografiado. En la parte final del resumen, y presentado como en un párrafo adicional se deben incluir los términos más importantes del estudio en un máximo de dos líneas, estas palabras por lo general se desprenden del título de la tesis. Estos términos, en algunos casos también se le conocen como “Descriptores”.

Los capítulos… es importante destacar que los puntos focales de cada sección de las diversas tesis de grado, son materia exclusiva de las Universidades y del tipo de investigación que se realice, por lo que cada estructura varía de acuerdo a sus normativas internas, pero en línea general siempre se enmarcan las tesis dentro del siguiente contexto:

Capítulo I:

Planteamiento del problema. Comprende una de las partes más importantes de toda tesis de grado. Éste se estructura por lo general en tres puntos básicos y con apoyo de otros autores, pues un planteamiento sin sustento de autores se vería como un artículo de opinión, lo que hace que este pierda su fuerza como trabajo científico. Los puntos de apoyo del planteamiento son:

1. Supuestos teóricos, que son las teorías generales relacionadas con el problema objeto de estudio.

2. Datos concretos, son las cifras de otros estudios o investigaciones que sirven como sustento a nuestro planteamiento.

3. Situación real estudiada o definición del problema.

Además de estos puntos, se debe incluir al final del planteamiento las hipótesis del trabajo (sí las hay) o las interrogantes de la investigación, las cuales deben ser precisas y reflejar la mayor claridad posible, pues sobre la base de éstas es que se orientará de manera futura los resultados de la investigación.

Objetivos. Reflejan los propósitos reales de la investigación. Es recomendable que los objetivos sean los suficientemente claros, pues de ellos depende la buena marcha del estudio.

Justificación. Expone de manera lógica aspectos como:

1. Propósito de la investigación.

2. Conveniencia del estudio.

3. Aportes sociales.

4. Implicación práctica.

5. Aporte teórico.

6. Utilidad metodológica.

Capítulo II:

Antecedentes. No es más que la presentación de algunos trabajos relacionados con el que estamos realizando. Cada referencia que presentes, debe incluir el tema central, el propósito, la metodología aplicada, los resultados obtenidos y las recomendaciones sugeridas. En esta parte de la investigación es importante que recuerdes que los “antecedentes” no necesariamente son trabajos iguales al tuyo, pueden ser tesis doctorales, trabajos de ascensos, tesis no publicadas y/o investigaciones inéditas, que guarden relación bien sea con tu metodología aplicada o con el tema central que hayas escogido.

Bases teóricas o Marco teórico. Es un contraste y análisis de teorías e investigaciones referidas al estudio. Estas van de lo general a lo particular. Las bases teóricas o marco teórico, depende exclusivamente del tipo de estudio que estés realizando, así por lo general incluye aspectos teóricos, legales y/o conceptos que se relacionen con tu tema de investigación. Ten en cuenta que estas teorías se desprenden de tu título, por lo que no te desesperes incluyendo material de referencia innecesarios y que sólo te sirven para confundir a los futuros lectores, o en el peor de los casos a ti mismo.

Capítulo III:

Metodología aplicada. No es más que la descripción detallada del método que utilizaste para dar solución al problema planteado. Aquí se incluyen necesariamente métodos, técnicas y/o procedimientos empleados en el estudio, pero sustentados con autores. No debes dejar ningún detalle por fuera, pues mientras más claro sea tu metodología, más sencillo será que los futuros lectores entiendan el trabajo de investigación. Te recomiendo que al momento de explicar la metodología lo hagas en este orden, el cual puedes variar de acuerdo a tus necesidades, pero te puede ser de mucha utilidad en línea general:

1. Tipo de investigación.

2. Diseño de la investigación.

3. Definición de variables e indicadores

4. Población y muestra (sí es que las tienes).

5. Enfoque del trabajo: modelo de métodos aplicados.

6. Método de trabajo (opcional).

7. Técnicas de análisis de datos.

8. Instrumentos de recolección de datos.

9. Panel de entrevistas (opcional).

10. Confiabilidad.

Limitaciones. Son las restricciones que tienes para realizar tu trabajo de investigación, referidas a procedimientos, métodos, técnicas, interpretación de resultados, selección de la población y muestra. Es importante que tengas en cuenta que las limitaciones por lo general se incluyen en la estructura de redacción del trabajo, en los apartes metodológicos d el capítulo III, o en algunos casos, se incluyen en la justificación. Desde mi experiencia te puedo sugerir que las incluyas en la metodología, pero no como un punto más del capítulo, sino como una forma integral de los datos teóricos que hayas empleado a lo largo del desarrollo del estudio.

Capítulo IV:

Análisis e interpretación de resultados. Su presentación y organización varía según el tipo de estudio empleado. Es recomendable que formules de acuerdo al orden de los objetivos que te planteaste al inicio de la investigación. Los resultados trata de contrastarlos o fundamentarlos sobre las teorías que hayas utilizado durante todo el trabajo.

Conclusiones. Es el punto final de la investigación realizada, ésta se enmarca en un contexto de inicio-cierre, es decir, que se parte con las ideas propuestas o preliminares del estudio, luego se describen los logros obtenidos, y finalmente se formulan otras ideas partiendo de las que se tuvieron al principio del estudio. En términos generales, la conclusión debe incluir aspectos como:

1. Logros del trabajo, a manera de una introducción breve.

2. Ideas relevantes que hayan surgido en los diferentes capítulos elaborados.

3. Conclusiones generales del tema central seleccionado.

Recomendaciones. Son las consecuencias que se derivan de los resultados obtenidos, y se utilizan como un aporte mucho más significativo y/o estructurado del trabajo de investigación. Por lo general éstas dependen del tipo de estudio, y su inclusión queda sujeta al autor del estudio.

Referencias. Incluye todas las fuentes consultadas a lo largo del estudio ordenada alfabéticamente o por año. Es recomendable organizar esta lista por tipología de referencia utilizada: Impresas, electrónicas, audiovisuales…

Anexos. No es más que el material adicional que se incluye al final de nuestro trabajo. Es importante que estés consciente que los anexos son materiales que sirven para ampliar la información descrita en tu tesis, no es un compilado de material innecesario que solo sirve para abultar tu investigación. En esta sección se incluyen: glosarios, instrumentos utilizados, lista de estudios referenciales al tuyo, esquemas o gráficos que amplíen los conocimientos de los futuros lectores, así como cualquier otro material que consideres pertinente y de utilidad como complemento del estudio. Es recomendable que incluyas al principio de esta parte de tu trabajo, una breve descripción de los contenidos que has seleccionado, si es posible, te sugiero que clasifiques cada uno por sección o tipo, esto facilitará la revisión de cada uno.

Periodismo Internacional… los primeros pasos

Para hablar de Periodismo Internacional, es necesario conocer que es en realidad el periodismo. Conocer el alcance de su significado, sus exigencias propias y sus implicaciones en la sociedad… así diversos autores sugieren concepciones amplias y estrictas, pero todas en función de la práctica de los que algunos denominan el “oficio de la comunicación”:

En este sentido, Koszyk y Pruys (en Borrat, 2005), afirma que en una concepción amplia, el periodismo es “la actividad profesional principal de personas que se dedican a reunir, examinar, seleccionar, preparar y desarrollar noticias y comentarios así como material de entretenimiento mediante los medios masivos”.

McNair (referido por Borrat, 2005), en una tendencia más estricta, propone la siguiente definición:

Cualquier texto con autor, que en forma escrita, audio o visual pretende ser (es decir, que se presente ante su audiencia como) una afirmación verídica acerca de, o de un registro de, algún (nuevo) aspecto hasta ahora desconocido del mundo social real.

De esta manera, ambos autores refieren su idea sobre lo que es el periodismo. Pero más allá de estas visiones, el Diccionario de Comunicación Social, de Dragni (1994), lo define como “la actividad informativa y orientadora que se realiza a través de los medios de comunicación social”, (p.218).

Según las definiciones anteriores, el periodismo es la actividad profesional de búsqueda, producción e información de cualquier acontecimiento de interés colectivo, a través de cualquier medio de comunicación social. Bajo esta premisa, éste trabaja en función del día a día de lugar donde se ejerza, por lo que su amplitud en materia informativa, ha hecho que se clasifique en diversas ramas, como periodismo interpretativo, científico, de sucesos, genérico e internacional…

Independientemente, del ámbito que se desenvuelva, el periodismo sugiere su actividad como el que

(…) produce las noticias que construyen una parte de la realidad social y que posibilitan a los individuos el conocimiento del mundo al que no pueden acceder de manera directa. El producto e (sic) su trabajo multiplica y naturaliza gran parte de los discursos en circulación en las sociedades, (Martín, s.f)

Como el caso que ocupa esta investigación está referido a la información internacional, es necesario entonces abocarse a lo que los teóricos y profesionales de la comunicación opinan acerca de lo que el Periodismo Internacional. En una visión más moderna, se puede decir que este tipo de actividad asienta sus raíces en la economía y en la política de cada nación. Por lo que la era de la globalización, como nueva dinámica comunicativa, le confiere los siguientes ejes de acción:

(a) Política de defensa de naciones.

(b) Política económica y comercial.

(c) Acuerdos entre Estados y

(d) Relaciones bilaterales.

En el campo de la comunicación el giro hacia la multiplicidad de informaciones internacionales ha sido enorme. Inicialmente, eran pocos los periódicos que le daban cabida redaccional a las noticias foráneas, pero ahora, como afirma Díaz Rangel (1967), la información internacional es de primera importancia, pues no se puede pensar en ningún diario que no le de espacio a estas notas, pues las páginas internacionales son parte fundamental en los periódicos de todo el mundo.

Sin duda alguna, el no incluir en los diarios modernos un renglón o una sección extranjera, es dejar de lado gran parte de la columna vertebral del periodismo. Es hacer menos la recepción y difusión de informaciones que pueden interesarles a gran parte de los lectores de hoy, lo que implicaría en cierto modo, perder una importante plaza de público producto de la poca cobertura de hechos de interés general.

De esta manera, Luís Ramiro Beltrán (2002), afirma que “negociantes, profesionales, empresarios, estudiantes y académicos, todos los cuales se citan entre los grandes consumidores de noticias (…) cada día tienen una mayor dependencia de los mercados extranjeros”, tomando como punto de partida esta idea, se puede decir que la información internacional es un atractivo de gran consumo en los diferentes públicos de los medios de comunicación social.

Adicionalmente, y debido al interés que ha venido despertando la información internacional en la sociedad global, Lederer (1962), afirma que “un periódico no puede tener una buena sección de noticias extranjeras si su personal está mal informado sobre los acontecimientos internacionales”.

En este sentido, y con anuencia de los incesantes cambios en el campo de las comunicaciones, editores y redactores se han visto en la necesidad de revisar sus conceptos y forma de ejercer la práctica periodística en el campo de la información internacional, de tal manera que estos se vayan adaptando cada vez más a los tiempos nuevos del periodismo.

Igualmente, es imprescindible acotar que ningún periódico debe estar conforme con sólo contar historias de las agencias, puesto que hay que publicarlas con sus respectivos créditos, aunque la información relatada coincida con las que pueda publicar la competencia, Bastenier, (2001). Éste autor español, sostiene que “el objetivo del periódico no puede ser (…) reescribir, sino escribir sobre nuestro conocimiento personal de los hechos informativos”. (p.36).

De lo anterior, se puede deducir entonces que no basta con publicar y publicar informaciones. También, es necesario enriquecer cada nota de manera responsable, cuidando siempre de no caer en falsedades y en palabrerías innecesarias producto del desconocimiento, de la inmediatez o del protagonismo del periodista en la producción informativa.

Texto elaborado por Aimara A. Bracho Torres, como parte del Trabajo de Licenciatura titulado: Análisis comparativo del tratamiento periodístico de la información internacional de los diarios El Universal, El Carabobeño y el siglo, durante febrero de 2006. Presentado y aprobado en el año 2006 en la Universidad Arturo Michelena, San Diego – Carabobo, Venezuela.

Referencias:

Bastenier, M. A. (2001). El blanco móvil. Curso de periodismo. Barcelona: España. Ediciones El País.

Beltrán Luís Ramiro. (2002) Comunicación para el desarrollo en Latinoamérica. Una evaluación sucinta l cabo de cuarenta años.  [Documento en línea].  Corresponde al discurso de inauguración de la IV Mesa Redonda sobre Comunicación y Desarrollo organizada por el Instituto para América Latina (IPAL) en Lima, Perú, entre el 23 y el 26 de febrero de 1993. Disponible en: http://www.comminit.com/la/pensamientoestrategico/lasth/lasld-754.html [Consulta: 2005. noviembre 30]

Borrat, H. (2005). Periódicos de calidad: primeras propuestas para una lectura crítica.  Aula Abierta.  Lecciones del Portal.  [Documento en línea] Disponible en: http://www.portalcomunicacion.com [Consulta: 2006, junio20] 

Díaz Rangel, E. (1967). Pueblos sub – informados. Caracas. Dirección de Cultura UCV.

Dragni O. (1994). Diccionario de Comunicación Social.  Caracas: Venezuela. Editorial Panapo.

Lederer, W. J. (1962).  Una nación de borregos.  México. Ediciones Grijalbo.                       

Martín, S. (s.f) Capítulo I. La Noticia en las ciencias de la comunicación. [Documento en línea].  Disponible en: http://www.perio.unlp.edu.ar/radio1/linkprincipal/bibliografia/bibliografia_enlaweb/stellamarti  [Consulta: 2006, septiembre 13].